SAN SEBASTIÁN. DV. Juan Eizaguirre (Madrid, 1944) es el encargado de inaugurar la «nueva vida» de la galería donostiarra. La exposición de este artista madrileño «pero vasco de sentimiento» se articula en torno a un motivo repetitivo y recurrente a lo largo de su trayectoria profesional: los toldos y las lonas de colores blanco y azul que caracterizan los paisajes costeros de San Sebastián.
Un total de 33 obras pertenecientes a cuatro series diferentes conforman Estruturas efímeras, título de la exposición del artista madrileño que ya expuso en la sala Kutxa de San Sebastián en 1985. «Soy arquitecto y para mí las estructuras efímeras podrían ser las carpas de Ondarreta, las casetas de la playa de Zarautz o las escolleras de hormigón. Son cosas o materias que se mueven con el mar, que no son estáticas», afirma.
El denominador común de la obra que Eizaguirre muestra desde hoy es San Sebastián, «todo está relacionado con esta ciudad, aunque no sea ella misma, aunque sean obras realizadas en Miami, en Milán o en la Costa Brava».
Reabrir con la obra de Juan Eizaguirre le resulta curioso a Ramón Machimbarrena. «Tengo una anécdota muy bonita con este gran artista. Cuando expuso en San Sebastián en 1985, yo fui el encargado de enmarcar todos sus cuadros. Según los preparaba, los iba dejando en un rincón de mi antiguo taller. Un día, antes de inaugurar la muestra, un cliente entró en la tienda y se interesó por aquellos quince cuadros, que todavía no tenían ni precio fijo. Se lo consulté a Juan y me dijo que el precio justo rondaría entre las 80.000 y 120.000 pesetas de antes. Pensé que aquel cliente no volvería nunca, pero a los dos días volvió y se los llevó todos».