El nuevo radar incorpora las ventajas de los sistemas digitales y supone un gran avance frente a los medidores tradicionales. La nueva tecnología permite una lectura automática de la matrícula y el envío de esa información por fibra óptica hasta el centro de proceso de datos, donde se inicia el procedimiento sancionador.
Los equipos digitales ofrecen, tanto de día como de noche, una mejor calidad de la imagen frente a la película fotográfica convencional. Asimismo el nuevo radar es más preciso en la medición de la velocidad y en la identificación del vehículo infractor. Permite además su colocación sobre prácticamente cualquier lugar próximo a la carretera como un puente o paso elevado, y un control más riguroso de zonas como el carril izquierdo, que es donde se producen las infracciones más graves. En el caso de Gipuzkoa, se instalarán en los pórticos para señalización variable.
Con este sistema, la Dirección de Tráfico va a poder centralizar en el Centro de Gestión de Tráfico de Euskadi todo la red de radares fijos, desde donde se va a controlar su funcionamiento en remoto y transmitir las infracciones a las oficinas territoriales encargadas de llevar adelante el expediente administrativo sancionador.