MÉXICO. DV. Tras el descalabro electoral de su candidato Roberto Madrazo –que obtuvo apenas el 21,5% de los votos, seis puntos menos que los aspirantes priístas a la Cámara de Diputados y al Senado: fue tercero incluso en nueve Estados gobernados por su partido–, y tras dejar de ser la primera minoría para convertirse en la tercera fuerza en el Congreso de la Unión, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) sólo mantiene su pujanza en los gobiernos regionales, al controlar 17 de las 32 entidades federativas de México.
Son, pues, los gobernadores y los dirigentes sectoriales del partido (como Elba Esther Gordillo, líder del sindicato magisterial) quienes –según el diario ‘El Universal’– estarían ya trabajando en un pacto de gobernabilidad con el equipo de Felipe Calderón. El candidato conservador siempre ha anunciado su intención de formar un Gobierno de coalición de resultar elegido presidente de la república.
Este acuerdo, aseguran fuentes priístas «de primer nivel» cuya identidad no reveló el rotativo, se habría definido ya en algunos ejes, incluido el desplazamiento de las negociaciones tanto del dirigente nacional del partido, Mariano Palacios Alcocer (cuya dimisión ya se reclama entre las filas priístas), como del aspirante presidencial, Roberto Madrazo, severamente criticado durante la campaña por muchos de sus correligionarios.
Reunión
Sin embargo, en fuentes del Partido Acción Nacional (PAN) cercanas a Calderón, aunque confirmaron esas conversaciones con los gobernadores del PRI, se afirma que el partido blanquiazul sigue considerando por ahora a Madrazo como un «interlocutor válido».
Madrazo se reunió con dieciséis gobernadores del partido y calificó el proceso electoral como «legal, legítimo, transparente, y no deja lugar a dudas de cuál es el resultado». El tabasqueño no piensa en presentar ningún recurso ante las autoridades: «No somos afines a regatear en los tribunales lo que no ganamos en las urnas, el partido es responsable, siempre, con la legalidad, con la estabilidad que el país requiere».
En alusión a López Obrador, Madrazo advirtió que «nadie puede tener de rehén al país, nadie puede jugar con los intereses de México cuando los electores se han expresado con libertad y debemos dejar atrás lo que fue la campaña. No al conflicto, ni a la confrontación. En la democracia se gana o se pierde con un voto». Minutos después del mensaje de Madrazo, Calderón agradeció el que calificó como «gesto democrático» de su adversario, por estimarlo «maduro y responsable». Según El Universal, Calderón y Madrazo mantuvieron una conversación en la que se mencionó evitar el clima de confrontación. n