La cantante colombiana Shakira puso en pie a las 33.000 personas que llenaron el Estadio de Gran Canaria con la sensualidad insuperable de sus movimientos de cadera y la garra de las letras de su amplio y premiado repertorio de canciones. En el penúltimo concierto de los nueve que dará en España en su gira mundial Fijación Oral, que culminará hoy en Tenerife, la de Barranquilla demostró que, pese a su constitución menuda, tiene la fuerza suficiente para contagiar a miles de personas con la potencia de su voz, la profundidad de sus letras y el arte que despliega en cada movimiento. En algo más de hora y media, Shakira fue desgranando los éxitos que han marcado hasta ahora su prolífica trayectoria musical e intercalando canciones en español, las más conocidas y coreadas por el público, y otras, las de su último trabajo, que interpretó en inglés. Fueron diecisiete temas los que la colombiana y su banda regalaron a un público de lo mas heterogéneo entre el que no faltaron compatriotas con banderas de Colombia, padres que acompañaban a sus hijos, o viceversa, y hasta dependientas a las que no dio tiempo de pasar por casa a cambiarse el uniforme de trabajo. Con Estoy Aquí, Shakira apareció ante un entregado público con una puesta en escena que derrochó espectáculo de luces y en la que, en varias ocasiones, las melodías orientales y árabes sirvieron de introducción a sus magistrales danzas de vientre y de caderas.