El presidente de Afinsa y propietario del 50% del accionariado de la compañía, Juan Antonio Cano Cuevas, afirmó ayer que el quebranto producido por la intervención judicial a la sociedad de coleccionismo, desde el 9 de mayo, podría cifrarse en 3.000 millones de euros.
Cano Cuevas rechazó el informe del administrador judicial y pidió que no se entienda como «dogma de fe», puesto que Afinsa tuvo en 2005 un beneficio neto de 43,3 millones de euros y esperaba ganar en 2006 un 20% más.
El presidente de Afinsa , imputado por estafa, insolvencia punible, administración desleal y falsedad documental, anunció que recurrirá, en menos de diez días, a la Audiencia Nacional este informe con un «plan de continuidad y viabilidad» para Afinsa respaldado «por otras grandes compañías» de España.
Para evitar la posible liquidación de los bienes de la compañía, Cano Cuevas propondrá que se establezca un reglamento más tutelado, para que la «organización continúe viva y encuentre liquidez por medio de su expertise (experiencia), su fuerza comercial», ya que considera que Afinsa es una de las tres empresas españolas más fuertes en potencial de venta de productos con 120 oficinas y 2.400 agentes.