A la distancia, los brasileños vieron ayer con una mezcla de rabia y desolación las semifinales del Mundial de Alemania y en el terreno de los negocios millones de ellos lloran con una calculadora en la mano. La derrota del sábado ante Francia no sólo hirió el alma y el corazón futbolístico de todo Brasil, sino que también perforó millones de bolsillos y dejó un reguero de perdidas económicas a grande y pequeña escala en el comercio, la industria, los servicios, la publicidad y los medios de comunicación.
Los años de Mundial son siempre prometedores para segmentos claves como tiendas de deportes, electrodomésticos, además de bares y restaurantes, observó la Federación Nacional del Comercio. «¿Quién va a pagar ahora 170 reales -60 dólares- por una camisa de la selección brasileña?», dijo Adelmir Santana, vicepresidente de ese gremio.
En todo el país los vendedores ambulantes encajan las pérdidas de miles de banderillas, pitos y matracas que no son más que un recuerdo de la vergüenza que, según la prensa, los jugadores no mostraron en el campo. Las calles, centros comerciales, tiendas, escuelas, bares y supermercados de Brasil hace semanas habían sido decorados con banderillas de colores patrios en clima de euforia. En las paredes de barrios pobres y ricos las caricaturas de Ronaldinho, Kaká, Ronaldo y Robinho eran las preferidas de los artistas populares, como lo eran de las anuncios de las grandes marcas globales.
Muchas de esas pinturas ya han sido pintarrajeadas en un esfuerzo por borrar de la memoria una campaña frustrada y las grandes empresas modifican anuncios millonarios y recogen vallas publicitarias. «En todo el mercado se percibe la resaca», dijo Santana.
A gran escala, toda la industria de los medios de comunicación, agencias de publicidad, libros, revistas, periódicos y grandes tiendas de consumo masivo se movilizó en torno al Mundial. Algunas cifras del sector, apuntan que el negocio de la comunicación y la publicidad destinó 3.500 millones de reales -unos 1.600 millones de dólares- asociados al Mundial.