El Ayuntamiento de San Sebastián contará a finales del próximo año con un sistema de control por GPS que permitirá detectar las fugas que se produzcan en la red de abastecimiento de agua potable a través de unos 70 medidores situados en las tuberías, de los que la mitad ya han sido instalados.
El concejal de Mantenimiento Urbano, Alberto Rodríguez, explicó hoy en una rueda de prensa que en los dos últimos años el Ayuntamiento ha conseguido reducir el consumo de agua potable en dos millones de metros cúbicos. Informó asimismo de que el gobierno municipal (PSE-EB) invertirá 30.000 euros en modernizar los sistemas informáticos que controlan las aguas residuales.
Según aseguró, el equipo de gobierno ampliará de este modo su sistema de Gestión Integral de Saneamiento, tecnología que también recogerá los datos de la red de abastecimiento de agua potable que se recibirán por GPS.
Rodríguez subrayó que mientras que el agua potable se registra mediante los contadores, las aguas residuales "no se pueden contabilizar", pero con este sistema informatizado sí se podrán controlar.