JERUSALÉN. DV. Camina erguido y entero, al lado del periodista, con unos pantalones caqui y una camisa a cuadros, y con una 'kefíya' roja y blanca en la cabeza, por lugares de la franja de Gaza que resulta imposible reconocer, incluido un túnel de unos 300 metros de longitud, que se tarda tres meses en excavar.
Es una de las raras apariciones públicas de Muhammad al-Deif, el líder supremo de las milicias de Hamás y el hombre más buscado por Israel, que pasó a la clandestinidad en 1992 y que fue el responsable de un gran número de atentados suicidas antes de que la formación radical declarara una tregua. En la medianoche del sábado la cadena de televisión Al-Yasira emitió un documental de una hora de duración que fue seguido con gran expectación por un gran número de árabes de Oriente Próximo, en el que el elusivo Muhammad al-Deif y otros líderes del aparato militar de Hamás participaron, algunos de ellos a cara descubierta. Al-Deif ha conseguido evitar durante años al Ejército y a los servicios secretos israelíes. Al menos ha sobrevivido a dos atentados, en uno de los cuales perdió un ojo. Se mueve con soltura y conversa con lucidez. Desde las sombras dirige una organización, las Brigadas Izz al-Din al-Qasam, que cuenta con unos 15.000 hombres.
La mitología que le rodea sostiene que en uno de los ataques de los servicios secretos hebreos, y en el que estuvo a punto de perder la vida, sufrió un daño cerebral irreparable. En el documental, sin embargo, Al-Deif muestra que eso no es más que otra leyenda que envuelve a su persona.
Su ideología es muy clara: el panislamismo es lo que está de moda y lo que ha sustituido al panarabismo de los partidos baasistas y de otros movimientos nacionalistas y socialistas árabes que estuvo en auge en décadas pasadas. El panislamismo es una doctrina que abarca desde Afganistán a Mauritania y que cada día cuenta con más adeptos.
«Tierra islámica»
«Todos los musulmanes del mundo tienen el derecho y el deber de luchar para liberar esta tierra (Palestina) porque es una tierra islámica», declara Al-Deif a Al-Yasira. «Somos una nación que ha sido derrotada y privada de todo, que ha sido expulsada de su tierra y que trabaja para conseguir lo que se merece, lo que teníamos antes de 1948. Entonces no existía ningún Estado llamado Israel. Se estableció gracias a una decisión de Naciones Unidas, y las decisiones de la ONU, según podemos ver hoy día, se aplican sólo a la parte débil y no a Israel», continúa.
En el reportaje, Al-Deif asegura que los atentados contra los israelíes han sido siempre un acto de «represalia» en respuesta a otros ataques del Estado judío a la población palestina. Según él, entre el 70% y el 80% de las acciones armadas de las Brigadas al-Qasam tienen éxito.