La organización ecologista Greenpeace ha advertido hoy de que, a pesar de que Euskadi es una de las zonas costeras con "número menor de amenazas" en su litoral, la urbanización, la expansión de los puertos deportivos y la contaminación por aguas residuales "amenazan su costa".
Greenpeace ha presentado hoy el informe 'Destrucción a toda costa 2006', en el que analiza el estado del litoral y que sitúa a Cataluña y Euskadi como las zonas que "acumulan menos amenazas". Ambas destacan, según indica, "por las medidas positivas para su litoral reflejadas en sus legislaciones".
En el caso de Euskadi, el informe apunta que "más de la mitad de la población vasca, cerca de 1,1 millones de personas, se concentra en la franja costera, que sólo supone el 12% de su territorio". La organización ecologista señala que este dato explica la degradación que se ha producido en el litoral debido a la concentración de usos industriales, pesqueros, residenciales y de infraestructuras.
A pesar de ello, destaca que se conservan grandes extensiones con "toda su riqueza ambiental", que deberían ser objeto de protección frente a "las crecientes presiones".
En función de los datos aportados por Greenpeace, este año la costa vasca acogerá 45.800 nuevas viviendas, especialmente segundas residencias concentradas en Getxo, Bilbao o San Sebastián. Sin embargo, en el análisis realizado por Greenpeace, Euskadi destaca por haber introducido medidas positivas para preservar su costa de la "masificación" urbanística, como la Ley de Suelo como el Plan Territorial Sectorial de Protección y Ordenación del Litoral.
Sentencias
El informe recuerda que se han conocido este año dos sentencias sobre urbanizaciones "ilegales" en Plentzia y Urdaibai. Según ha explicado Greenpeace, "en Plentzia el grupo GSI construyó una promoción de chaléts acompañada de una escollera (construida sin permiso) para asegurar la cimentación de las viviendas y un paseo marítimo para acercar las residencias al mar".
Ante este caso, el Tribunal Supremo ha declarado "ilegal" el paseo marítimo y una sentencia del Tribunal Superior de Justicia ha condenado al Departamento de Medio Ambiente por actuar con "arbitrariedad" y de "manera incongruente e incoherente" al permitir la construcción de 20 chaléts dentro de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, según ha indicado la organización ecologista.
Asimismo, señala que "otra condena más ha recaido sobre el Ayuntamiento de Lemoiz, acusado de denegar información sobre la urbanización que se lleva a cabo en su territorio".
El informe de Greenpeace indica que, juntoa la evolución del urbanismo, el litoral vasco mantiene "dos grandes amenazas": los puertos deportivos, que "se multiplican exponencialmente", y la contaminación, que hace que algunas playas y estuarios alcancen "una calificación muy deficiente" en lo que respecta a su calidad.
Desde 1985 hasta la actualidad, Euskadi ha experimentado el mayor crecimiento en amarres deportivos de todo el Estado, pasando de 1.280 a 4.825, según los datos del informe, que alerta de que "la tendencia al aumento continúa", de modo que Bakio, Orio, Zarautz, Lekeitio, Orio, Armintxa, Deba, Mutriku, Ondárroa y San Sebastián han planteado la construcción o ampliación de puertos deportivos.
Mutriku y Pasajes
A su entender, de las obras portuarias previstas, los proyectos del puerto deportivo de Mutriku y el puerto exterior de Pasajes son "sin duda los más agresivos" para el litoral. En este sentido, la organización ecologista considera que, debido a "las graves afecciones que plantean sobre playas y acantilados que gozan de los más elevados niveles de protección ambiental", estos proyectos deberían ser "desechados" por el Gobierno vasco, "que asegura estar haciendo todos los esfuerzos posibles para recuperar su costa".
El informe cita una quincena de "puntos negros" en Euskadi. En concreto, apunta en Gipuzkoa el proyecto de puerto exterior de Pasajes, la creación de 21.000 viviendas y el puerto deportivo en San Sebastián, la ampliación del puerto deportivo y contaminación de sus playas en Orio y Zarautz, la contaminación en los arenales de Zumaia, y la ampliación del puerto deportivo de Deba y Mutriku.
En Bizkaia, critica la ampliación del puerto deportivo y contaminación en sus playas de Ondárroa, la mala calidad de las aguas de la Playa de Toña en Sukarrieta, el proyecto de puerto deportivo de Bakio, la ampliación del de Armintxa, la condena por no facilitar información sobre urbanización en Lemoiz, el paseo marítimo y escollera "ilegales" de Plentzia, la contrucción de 8.000 viviendas, el paseo marítimo y la contaminación de las playas de Getxo, y la edificación de 9.000 viviendas en Bilbao y 1.800 en Santurtzi.