ESTRASBURGO. DV. ¿Se puede hacer un Tour de Francia a pan y agua? ¿Los organizadores de las tres grandes deben de cambiar sus recorridos? ¿Son buenas para la salud de los ciclistas unas etapas como las del Giro de este año? Todas esas preguntas, y muchas más, se les podrían hacer a alguno de los estamentos implicados en el mundo del ciclismo que no se mueven de sus posiciones, ni lo van a hacer, porque el negocio, sobre todo de las tres grandes pruebas del calendario, Tour, Vuelta y Giro es demasiado bueno como para tocarlo.
Uno de los médicos de una de las grandes formaciones del pelotón cree que hay que unir salud y rendimiento. «Es posible hacer un Tour y una Vuelta a España a buen nivel protegiendo la salud y el rendimiento del ciclista, sin recurrir a nada prohibido», señaló. Prefiere no dar su nombre.
«Hay que armonizar fisiológicamente la salud según las normas médicas con los organizadores y las autoridades deportivas. De esa forma se conseguiría que la bolsa de fraude fuese cada vez menor», señaló este doctor que propone algunas normas básicas en carreras de tres semanas.
Más descanso
«Tres o cuatro días de descanso sería lo mínimo que habría que tener en tres semanas de carrera. Si se aumenta el descanso, ¿por qué se va a tener que recurrir a nada?». Después de trabajar en varios equipos y tratar a muchos ciclistas ve que «el que es bueno, busca mejorar, llegar más alto. Y el que es normal quiere llegar a ser mejor. Hay muchos ciclistas que no recurren a transfusiones para correr y que llevan una higiene de vida muy buena». Está convencido que «por mucho que se haga, siempre habrá gente que recurra a las ayudas».
El médico del equipo Euskaltel-Euskadi, Eduardo González Salvador, que fue corredor profesional, el único que hay en todo el pelotón mundial, también está convencido de que se puede hacer un Tour sin recurrir al dopaje.
«Se puede hacer un Tour preservando la salud de los corredores. Si me preguntas qué haría yo como médico te diría que pondría 18 etapas en tres semanas de competición, con un día de descanso cada seis días de carrera, es decir, tres o cuatro días», comentó.
Sabe lo que es correr un Tour y por eso cree que las etapas como máximo deberían tener 200 kilómetros, tres de ellas, y luego poner los recorridos en torno a los 180 o los 150 kilómetros.
Piensa que lo que hay que hacer es evitar que la gente caiga en las tentaciones. «Un médico de equipo ve como a medida que pasan la etapas disminuye la resistencia de un corredor». Las tres grandes tienen la palabra.