La Policía foral ha detenido en Viana a cinco personas a las que se les imputan los delitos de tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas, y se ha incautado de 2.500 dosis de heroína y cocaína.
Según se ha informado en una nota, las detenciones, llevadas a cabo el pasado viernes, son las de los vecinos de Viana A.J., de 36 años, A.D.A. de 36 años y M.R.A., de 37 años, así como la de los vecinos de Logroño C.A.M., de 24 años, y F.A.M., de 25 años.
La investigación de la Policía Foral comenzó en abril, al recabar información de la existencia de un punto de venta de droga en un inmueble de la calle Las Escardosas de Viana, al que acudían consumidores que generaban inseguridad ciudadana y otros problemas derivados, principalmente contra la seguridad del tráfico por conducir bajo la influencia de estupefacientes.
Los agentes organizaron dispositivos de vigilancia y seguimiento en los que se constató la venta de droga a numerosos consumidores de cocaína y heroína, principalmente, tras acreditarse un trasiego de vehículos para "menudeo" y que en las inmediaciones se localizaban restos de utensilios para el consumo, como jeringuillas, envoltorios o botes de metadona.
Con los indicios obtenidos tras la investigación, se solicitó a un juzgado de Estella una entrada judicial en la vivienda donde se sospechaba que se llevaba a cabo la venta de droga, aunque la peligrosidad que presentaban sus moradores (dos de ellos estaban armados en el momento de su detención), llevó a que intervinieran en la entrada a la vivienda, antigua granja, agentes del Grupo Intervenciones Especiales de la Policía Foral.
Las mismas fuentes señalan que la actuación policial se desarrolló con rapidez y sin incidentes, a pesar de las medidas de autoprotección que guardaban los detenidos, con contravigilancias incluidas y vehículos "lanzadera" utilizados por los traficantes.
Entre las incautaciones realizadas destacan 1.000 dosis de cocaína y 1.500 más de heroína de gran pureza (roca), 24 pastillas, utensilios para la preparación de dosis (bolsas, tijeras, sustancias de corte), seis teléfonos móviles y 3.225 euros en metálico procedentes del tráfico de drogas.
A los detenidos se les requisó, además, un revólver del calibre 38, una pistola automática, dos escopetas de aire comprimido y siete armas blancas (machetes y navajas), además de munición consistente en 55 cartuchos de diferentes calibres para las armas de fuego.
De hecho, en las inmediaciones, aparecieron señales de tráfico perforadas por proyectiles, de lo que se deduce que las armas han sido utilizadas recientemente en la vía pública, junto a la carretera NA134.
Una vez finalizadas las diligencias, cinco de los ocho detenidos el viernes han sido puestos a disposición judicial del juzgado estellés que ha coordinado las actuaciones, así como la entrada y registro del inmueble.