LA HABANA. DV. Las autoridades electorales mexicanas se muestran confiadas en que los incidentes de la jornada de mañana serán mínimos. Luis Carlos Ugalde, presidente del Instituto Federal Electoral (IFE) responsable de la organización y recuento de los resultados de mañana, aseguró que «no existe ninguna zona del país, ni siquiera Oaxaca, donde vaya a haber algún problema para instalar casillas». El funcionario restaba importancia a la huelga que mantienen, con bloqueos de carreteras y de instituciones, desde hace un mes unos 70.000 maestros oaxaqueños.
La campaña electoral ha sido muy dura, la guerra sucia se impuso a las propuestas y los programas. Hubo de todo, descalificaciones, acusaciones, denuncias penales por corrupción, tráfico de influencias, y manipulación del padrón electoral. Los 71 millones de electores tendrán que decidir entre un cambio a la izquierda en el modelo económico, con más ayudas sociales, como ofrece Andrés Manuel López Obrador; la profundización del modelo foxista impulsando las reformas que Fox no pudo sacar adelante, como preconiza Felipe Calderón e incluso por la apuesta de Roberto Madrazo para realizar junto con los petroleros «la reforma energética más competitiva de la historia». A estas alturas, pocos se atreven a apostar por quién ganará en las urnas.
Muere la madre de Fox
Por otra parte, la donostiarra de nacimiento, Mercedes Quesada, de 86 años, madre del presidente mexicano Vicente Fox, falleció a las 19.45 horas del jueves en su residencia del rancho San Cristóbal, situado en San Francisco del Rincón, Guanajuato. Fox y sus hermanos trasladaron el féretro a la parroquia donde reposan las cenizas del esposo de la finada, José Luís Fox Pont, quién falleció en 1995. Sus restos también serán cremados y descansarán en la misma cripta que su esposo.
La madre de mandatario saliente nació en San Sebastián, pero emigró con su familia de muy joven a México donde hizo su vida. Se casó y tuvo nueve hijos. El Rey Juan Carlos envió ayer un telegrama de pésame a Fox.