AZPEITIA. DV. El lehendakari, Juan José Ibarretxe; el diputado general de Gipuzkoa, Joxe Joan González de Txabarri; el obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte y el provincial de la Compañía de Jesús, Juan Miguel Arregi, inauguraron ayer la exposición permanente del Santuario y abrieron así los actos conmemorativos del 450 aniversario de la muerte de San Ignacio de Loyola que se celebrarán durante el verano, en presencia también de Julian Eizmendi, alcalde de Azpeitia, y Asier Aranbarri, alcalde de Azkoitia.
El acto comenzó con una misa concelebrada por el obispo Uriarte, quien expresó su rechazo a un modelo de Iglesia «apoyada en la proximidad a los poderes» y «con la tentación de intervenir en cosas que no le competen» porque «corresponden a la libertad de los hombres».
Tras la misa, los niños músicos y dantzaris de Azpeitia y Azkoitia, interpretaron el Agurra ante las autoridades.
En la apertura de la exposición, el provincial de la Compañía de Jesús, Juan Miguel Arregui destacó que «el valor de la interioridad» que desarrolló San Ignacio y que sigue vigente, «para examinar, comprender y purificar los derroteros del corazón humano, y ha donado a la Iglesia y a la sociedad una metodología de la decisión interior que está en la base de todo itinerario espiritual serio».
El lehendakari Ibarretxe recorrió la figura de San Ignacio de Loyola a través de fragmentos de diversos literatos, y el diputado general Joxe Joan González de Txabarri destacó que Loyola es «la experiencia de una misión, de una ética y de una estética, y esa experiencia se ha extendido a todo el mundo a lo largo de cinco siglos, enraizada aquí, en Loyola, en el corazón de Euskal Herria y extendida por todo el mundo».