En San Sebastián en el Espacio DV dedicado a la fotografía, se ha mostrado durante estas últimas semanas en la sala principal la primera exposición monográfica dedicada al trabajo de la fotógrafa alemana Evelyn Hofer (Marburg, 1922) a través de una serie de retratos de la sociedad neoyorquina de los años sesenta, mientras que en el ámbito reservado a las obras maestras de la Fundación COFF, se expone The Steerage (107), una de las fotografías más conocidas del fotógrafo estadounidense Alfred Stieglitz (Hoboken, 1864-Nueva York, 1946). En Zarautz, en cambio, el espacio dedicado a las exposiciones temporales del Photomuseum, ha estado estas últimas semanas dedicado a una selección de fotografías del período soviético realizadas entre 1920 y 1960, durante uno de los episodios históricos y artísticos más apasionantes de la reciente historia contemporánea.
Aunque las exposiciones que se celebran en el Espacio DV no suelen tener un denominador común, en esta ocasión los trabajos de Hofer y Stieglitz sí comparten algunos rasgos, como el intentar acercarse a la gente corriente a través de escenas cotidianas que transmiten naturalismo y proximidad. De hecho, aunque el estilo y la técnica de Hofer y Stieglitz son muy diferentes, ambos testimonian a través de sus trabajos la evolución de la sociedad y, aunque sea indirectamente, introducen algo de contenido social en sus trabajos. Pero este lugar común en el que ahora podemos relacionar la obra de los dos artistas, en su origen tuvo unos inicios diametralmente opuestos. Así, mientras que Stieglitz comenzó trabajando en su primera etapa en un estilo pictoralista, Hofer estudió fotografía con el matrimonio Becher y comenzó fotografiando en sus viajes principalmente paisajes, arquitecturas, interiores, bodegones e incluso moda. Pero tras estas primeras etapas, tanto Stieglitz como Hofer decidieron cambiar de rumbo y se interesaron por la realidad social y, concretamente, la vida urbana de Nueva York, a través de cámaras de pequeño formato que les permitían tomar imágenes directas. De todas formas, en ambos casos también, el interés por la realidad social y urbana no significa que no cuiden sus composiciones y el estilo; y es que en el caso de Hofer desde una óptica tradicional y Stieglitz desde una composición más vanguardista abordan el retrato desde una perspectiva que busca reflejar la realidad de un modo espontáneo pero también predeterminado.
El período que vivió la antigua Unión Soviética entre 1920 y 1960 ha sido uno de los más interesantes en la reciente historia contemporánea de Europa. Hay que recordar que Rusia pasó en muy pocos años de estar bajo el dominio de los zares al férreo control del Partido Comunista, a través de un cambio que se vaticinaba radical pero que acabó teniendo, por desgracia, más de un punto en común. Como en otros episodios similares, en este también las transformaciones políticas y sociales tuvieron su reflejo en la disciplina artística.
En la disciplina fotográfica la evolución fue muy similar y así, mientras que hasta 1928 en la Unión Soviética consiguieron convivir dos corrientes fotográficas opuestas -pictoralismo y constructivismo- pero que respondían a las necesidades de la sociedad, a partir de esta fecha y del período denominado Nueva Política Económica, tanto la fotografía pictoralista como constructivista se suprimieron, y se impuso un tipo de fotografía subordinada a las actividades verbales y privada de desarrollar con libertad su lenguaje artístico. Esta nueva fotografía tuvo un interés considerablemente inferior al de la primera etapa, en el que sí encontramos excelentes trabajos realizados principalmente por fotógrafos constructivistas -Rodchenko, Ynatovich, Langman, Fridlyand-, aunque con excepciones como el caso de la fotografía de guerra y, sobre todo, la fotografía deportiva que, a través del extraordinario trabajo de Lev Borodulin, evolucionó hasta llegar a ser un género diferente que incluso consiguió distanciarse del discurso comunista y recuperar algunos de los rasgos de la actitud, el estilo y la composición constructivista.
ESPACIO DVI San Martín, 5. Donostia. Hasta el 5 de julio
PHOTOMUSEUMI Villa Manuela. San Ignacio, 11. Zarautz. Hasta el 2 de julio.