Aspasia de Mileto fue una de las mujeres más importantes de la Grecia de su tiempo. No sólo por el poder que acumuló, por ser esposa de Pericles, sino por la justamente adquirida fama de mujer extraordinaria. Platón la cita como uno de los pilares de la sabiduría de Grecia. Las feministas la alaban, por considerarla pionera de su causa. Los científicos hablan maravillas, a causa de sus conocimientos sobre ginecología y obstetricia. Estamos, sobre todo, ante una mujer singular, quizá excepcional. No tenemos más que mirar y medir la situación de la mujer en los terrenos científicos, literarios y sociales, mirar atrás y darnos cuenta de que la consecuencia de la revolución que contemplamos no es lejana en el tiempo, sino más bien cercana y reciente. La historia que ahora mismo nos parece y aparece tan cotidiana ha tenido una larga andadura, se ha gestado lentamente como se gestan las grandes obras.
José Solana Dueso, profesor de filosofía en la Universidad de Salamanca, es autor del ensayo Aspasia de Mileto. Testimonios y Discursos, donde investiga sobre la verdad de Aspasia y su tiempo, que fue, casi en su totalidad, el de Pericles. Que el autor domina el tema es algo que trasciende del propio texto de esta novela, la narración de los hechos que conformaron a Aspasia como lo que fue, una mujer sensible, especialmente, a las artes, a su feminidad y al amor, hacia todo aquello que le era cercano. La novela da testimonio de su vida desde que llegó a Atenas desde su Mileto natal, tierra de filósofos y de científicos, hasta el año en que su único hijo Pericles, hijo del gran Pericles, fuera condenado a muerte, el año 406 antes de Cristo, que se dice fácil. Es una obra en la que importan más los hechos que la narración sobre los mismos, en la que hay textos que son hermosos, como los referidos a Eurípides, el trágico, y su visión tan excelsa sobre la condición femenina.