Viernes, 30 de junio de 2006
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POLÍTICA
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El PP no apoya al Gobierno porque teme que habrá negociación política con ETA
Rajoy cree «inaceptable» la reunión del PSE con Batasuna y exige que no se legalice a la coalición mientras ETA exista. El presidente del PP no ve «garantías» en el proceso abierto
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MADRID. El PP no acompañará al Gobierno en el proceso de diálogo con ETA porque no ve garantías suficientes de que no habrá negociación política con la organización terrorista, directamente o a través de las conversaciones con Batasuna, autorizadas por el presidente. El líder de la oposición explicó que «no se dan las condiciones» para que su partido pueda apoyar la iniciativa del jefe del Ejecutivo en tanto no renuncie, expresamente, a reunirse con el partido ilegal cuya legalización no dará por buena hasta que ETA se disuelva.
Rajoy escogió la sede de su partido para fijar la posición de su formación y renunció a hacerlo en el Congreso como el resto de los grupos políticos, con la clara intención de negar carácter parlamentario a la comparecencia del presidente del Gobierno, que anunció a los periodistas el inicio del diálogo con ETA en un salón de la Cámara. También evitó comentar o analizar las palabras de José Luis Rodríguez Zapatero y se limitó a reiterar los argumentos del PP para negar su apoyo al presidente en la nueva tesitura, al tiempo que transmitió una enorme desconfianza ante los planteamientos expresados por el jefe del Ejecutivo.
«Nosotros apoyamos en su día al Gobierno para que hablase con ETA de ETA, de su disolución y de cuándo dejaba las armas, pero no apoyamos al Gobierno para que hablase con ETA, con Batasuna o con cualquier otra marca de ETA o Batasuna ni de Navarra, ni del País Vasco ni de España», recordó Rajoy en un breve resumen de su actitud en los últimos tres meses, lo que le condujo al momento y motivo de la ruptura de su colaboración con el Ejecutivo a causa del pretendido diálogo de los socialistas con el partido de Otegi. Asimismo calificó de «inaceptable» e «ilegal» la reunión del PSE con la izquierda abertzale para hablar de política porque, a su juicio, supondrá la apertura de una negociación con la organización terrorista, ya que considera que «Batasuna es ETA».
Rajoy explicó que el PP tampoco admitirá la legalización del partido abertzale mientras la banda terrorista no desaparezca o se desarme porque sigue considerando a ambos dos partes de la misma organización. El jefe de la oposición celebró la vigencia de la Ley de Partidos Políticos, confirmada por Rodríguez Zapatero, pero insistió en que lo relevante es su aplicación.
«En estas condiciones nosotros no podemos prestar nuestro apoyo al proceso que ha abierto el Gobierno», anunció Rajoy tras insistir en que su partido mantiene la misma posición que expresó el pasado 22 de marzo, cuando hizo los primeros comentarios a la declaración del alto el fuego de la organización y rechazó cualquier negociación con ETA.
Rectificación
A continuación, Rajoy especificó las exigencias que su partido plantea para sumarse al proceso y señaló que no dará su aval «si el Gobierno no rectifica, no reconsidera su posición, si no le garantiza a los españoles que no va a negociar políticamente ni a reunirse con Batasuna y, por tanto, que no va a negociar con el complejo Batasuna-ETA, y si no le garantiza a los españoles que Batasuna no será legalizada mientras ETA no se disuelva».
Rajoy dejó así una puerta abierta a una futura colaboración en el proceso abierto por el alto el fuego y presentó su ‘no’ al Ejecutivo en las actuales circunstancias como una posición temporal y constructiva, cuyo cambio de signo depende de una rectificación de Zapatero. Incluso se remitió a la tregua de 1998 y dijo que el apoyo del PP al Gobierno socialista se dará en las mismas condiciones en que el PSOE prestó su aval al gabinete de José María Aznar en 1999, cuando unos enviados del presidente contactaron con dirigentes etarras «sólo para constatar» la decisión de la organización.
«Mientras esas circunstancias no se produzcan, nosotros no podemos dar nuestro apoyo al Gobierno», explicitó Rajoy y dejó la solución en el tejado del Ejecutivo. Tanta importancia concedió a las dos exigencias planteadas –que el PSE no negocie ni se reúna con Batasuna y que se den garantías de que este partido sólo se legalizará cuando ETA desaparezca– que llegó a señalar que si no se cumplen esas condiciones «ni siquiera procede» hablar con la organización para comprobar su disolución.
San Gil asegura que el presidente «hace feliz a ETA-Batasuna» por dar el «visto bueno» al derecho de autodeterminación
SAN SEBASTIÁN. DV. La presidenta del PP vasco, María San Gil, afirmó ayer que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, «hace feliz a ETA-Batasuna» por haber dado «el visto bueno» al derecho de autodeterminación que, según recordó, la organización terrorista «lleva exigiendo tanto tiempo».
San Gil, acompañada en rueda de prensa por la presidenta del PP de Gipuzkoa, María José Usandizaga, valoró de manera negativa la decisión del jefe del Ejecutivo de iniciar el diálogo con ETA. Sostuvo que la decisión de Zapatero es «un enorme disparate político y un grave error democrático» que da comienzo «a un momento negro en la historia del País Vasco. El futuro no se presenta nada alentador», dijo.
La dirigente popular contrapuso la «alegría» expresada ayer por el dirigente de Batasuna Pernando Barrena frente a la «preocupación de quienes, como nosotros, queremos la derrota del terrorismo». Acusó a Zapatero de «engañar» a la sociedad por «obviar la realidad» de los tres últimos meses. «Se han registrado 45 actos de kale borroka, una treintena de empresarios han recibido cartas de chantaje, la Policía ha desarticulado la red de extorsión y hemos visto las actitudes y las coces de presos como Txapote, Etxeberria y Aranburu». Sin embargo, dijo, «Zapatero ya no habla de verificar ni de derrotar a ETA».
A juicio de San Gil, «al decir Zapatero en lenguaje batasuno que va a respetar la decisión de los vascos, está asumiendo y está dando el visto bueno» a que «los vascos nos pronunciemos en relación a lo que ETA-Batasuna lleva exigiendo a través de la violencia durante tanto tiempo». «Es ir poco a poco por el camino de la independencia y de la autodeterminación», denunció.
Elude responder a Zapatero
Al término de su larga exposición, el líder de la oposición respondió a algunas preguntas de los periodistas pero no entró a comentar la declaración del presidente del Gobierno. En este sentido, Rajoy insinuó que su partido considera que ETA no ha demostrado de forma inequívoca que haya decidido abandonar la violencia para siempre y esté dispuesta a renunciar al cobro de un precio político por ello, como exige la resolución parlamentaria del pasado año.
Asimismo, el presidente del PP confirmó que no ha recibido llamada o comunicación alguna del presidente del Gobierno y confesó que no habla con él «desde hace bastante tiempo».
Esta distancia entre ambos líderes se palpaba ayer entre los dirigentes populares de Génova que consideran deliberadamente «ambigua, ininteligible y llena de generalidades» la declaración de Rodríguez Zapatero.



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