El Ayuntamiento no tiene un Presupuesto en condiciones desde hace años, pero cuenta con ingresos suficientes para financiar sus inversiones. La riada de millones que va a aportar la nueva concesión del parking de Oquendo va a permitir despejar el futuro de la ampliación de San Telmo y llevar a cabo un montón de pequeñas actuaciones.
El PNV planteó que fuese el Ayuntamiento quien gestionase directamente el parking de Oquendo. Esto supondría gastarse un montón de dinero en la ampliación del aparcamiento, y garantizarse un goteo de millones durante 50 años. Todo es discutible. Lo que está claro es que la operación le ha salido redonda a la ciudad: 30,7 millones no llegan todos los días. También se puede argumentar que estas maniobras no serían necesarias si se hubiera aprobado un Presupuesto como Dios manda, pero en esta situación cada cual indicará a un responsable diferente. Otra cosa es el destino de las inveriones. Hay quienes critican la compra de acciones de la Real. Probablemente no hay inversiones indiscutibles, pero yo disculparé antes gastar 200.000 euros en algo que llega al corazón de la mayoría de los donostiarras que congelar 2 millones sine die en un proyecto como Tabacalera que nadie sabe de momento qué es.