MADRID / BILBAO. El juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande- Marlaska decidió ayer decretar libertad provisional bajo fianza de 30.000 euros para el miembro de la Ejecutiva del PNV Gorka Agirre, quien tiene 72 horas para realizar el pago y eludir así su ingreso en prisión.
El magistrado, que imputa al dirgente nacionalista un delito de colaboración con ETA, establece la obligación de que Agirre comparezca ante el juzgado todos los lunes y que no abandone España sin permiso.
El magistrado adoptó esta decisión después de que Agirre prestara declaración, desde las cuatro de la tarde en el Decanato de Bilbao, como imputado en la operación contra la red de extorsión de ETA. Grande-Marlaska se desplazó a primera hora de la tarde a la capital vizcaína al no poder trasladarse Agirre a la Audiencia Nacional, tras haber sido sometido la pasada semana a una intervención quirúrgica.
Durante el interrogatorio, el magistrado preguntó al dirigente del PNV sobre el contenido de tres 'pinchazos' de conversaciones telefónicas que, según los análisis de la Policía, le relacionan con el aparato de extorsión de ETA.
En primer lugar, el juez preguntó al responsable de relaciones exteriores del PNV sobre la ya conocida conversación telefónica (intervenida por la Policía) que mantuvo el 18 abril con Joseba Elosua, el supuesto jefe de la red de extorsión en España. En ella, Elosua pedía a Agirre que controlara si se recibían nuevas cartas de 'impuesto revolucionario' tras el alto el fuego de ETA. Además de esta intervención, hay otros tres 'pinchazos' telefónicos que implican al dirigente nacionalista y que tuvieron lugar el 28 de noviembre del pasado año, el 25 de abril y el 2 de mayo de 2006.
En noviembre, Elosua llamó desde su teléfono privado de Irun a Agirre. En esa conversación en clave mantenida en euskera, Elosua le notifica que ya han recibido el dinero de la extorsión con la frase «hemos bebido la botella (... ) hemos bebido la botella dada por ti». En esa misma conversación, el presunto jefe de la trama de extorsión comunica que el empresario extorsionado no debe hacer más pagos por el momento («creo que ya no necesitamos ninguna botella más») y emplaza a Agirre a una futura entrega de más cartas de extorsión («esta semana tendré una botella o dos y si es posible te diré qué tipo de vino es»). En otra conversación entre Elosua y el jefe de la recaudación en Francia, José Antonio Cau, el 2 de mayo también se utilizan las palabras «vino» y «botella» para referirse, según interpretación policial, al 'impuesto revolucionario'.
En el segundo 'pinchazo', un mes después del alto el fuego, Agirre y Elosúa discuten sobre si los empresarios extorsionados deben pagar el impuesto. El recaudador de ETA no lo tiene claro: «el que no pague, pues ¿bueno tú!... joder... nosotros no somos... nosotros no vamos a asustarles».
La tercera llamada que supuestamente implica al dirigente del PNV la realiza Elosua el 2 de mayo desde el bar Faisán, en Irun, que regenta Elosua, y considerado como centro de recaudación del impuesto revolucionario en Gipuzkoa. El extorsionador le pregunta a Gorka Agirre: «¿tú para mañana tienes eso?», en referencia velada a un nuevo pago. Ambos cierran una cita al día siguiente, entre las 12.00 y 13.00 horas, en el mismo bar. Luego Elosua avisa de que «iremos hacia arriba» (frase que la Policía traduce «a llevar el dinero a Francia»).
Además, los seguimientos de los agentes de Información permitieron constatar que el dirigente peneuvista acudió el 20 de abril a una cita en el bar Faisán y abandonó el local con varios sobres, que la policía sospecha que podrían tratarse de cartas de ETA dirigidas a empresarios.
«Esquizofrenia»
Tras conocerse la decisión dle juez, el portavoz del PNV , Iñigo Urkullu, advirtió al Gobierno central y al PSOE de que «tomará nota» de la actitud de la Fiscalía al pedir libertad bajo fianza de 30.000 euros para Agirre, mientras que no se solicitó ninguna medida cautelar para representantes de Batasuna, como Arnaldo Otegi. «Esto raya en la esquizofrenia», aseveró. En declaraciones ante los medios de comunicación en Bilbao, Urklullu, que eludió explicar de qué «tomará nota» la formación jeltzale, se reafirmó en su apuesta por avanzar en el proceso de pacificación y aseguró que continuará hablando «con unos y otros».
Sin embargo, consideró que por parte del Gobierno y de los socialistas deben «dar pasos decididos» para conseguir la paz y la normalización política, «que es lo que falta también a este país». «Ha sido el fiscal y de ahí hacemos una lectura política», señaló, para emplazar a que se haga público el auto de Marlaska de imputación de Gorka Agirre, que no se ha hecho público hasta el momento.
«No olvidamos y tomamos nota en este momento político que estamos viviendo de que se haya planteado una fianza a una persona miembro de la Ejecutiva del PNV, en un tiempo en el que parece que todo se está poniendo patas arriba», insistió.
Antes de que comenzara el interrogatorio, el ex presidente del PNV Xabier Arzalluz, que el pasado martes declaró ante Marlaska como testigo, aseguró que su declaración disipó cualquier duda sobre la inocencia de Agirre. Arzalluz, que realizó estas declaraciones en las puertas del juzgado, interpretó que el magistrado ha viajado hasta Bilbao para reordenar el tema de las diligencias que está instruyendo» y que, en su opinión, «todavía no es el sumario». «Como él ha llevado un montón de diligencias con gente, se ve que le falta Gorka y creía, o cree que es importante en el tema que él lleva de pago de impuestos», añadió. COLPISA