Tras más de dos décadas de atención y ayuda a los drogodependientes, los farmacéuticos guipuzcoanos advirtieron ayer de los nuevos retos que supone el hecho de que hoy en día existan tantas sustancias estupefacientes (drogas de diseño, cannabis, cocaína...) vinculadas a los jóvenes, el fin de semana y el ocio. El psiquiatra Álvaro Iruin recordó que para estas adicciones no existe un sustitutivo equivalente a la metadona en el caso de la heroína, y lamentó que «la percepción de riesgo por parte de la población se haya reducido en la misma medida en la que ha aumentado el consumo». A su juicio, una de las obligaciones de los medios sanitarios y la sociedad en general es «difundir la idea que el consumo de tóxicos es tóxico».
Iruin también habló de la relación entre las drogodependencias y la enfermedad mental. Aseguró que hoy en día «es muy difícil ver una esquizofrenia en estado puro, como hace 30 años. Ahora está mezclada con un consumo de tóxicos y eso da una configuración sintomática y una forma de intervención distinta». El responsable de Salud Mental de Osakidetza también alertó del «consumo en edades muy jóvenes en las que se gestan los cuadros psiquiátricos graves».