Jueves, 29 de junio de 2006
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AlDia
El día a día de las víctimas
Dos abogados relatan las experiencias de cinco mujeres en este primer año de funcionamiento de estos juzgados
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SAN SEBASTIÁN. DV. Las cifras, a menudo, deshumanizan. Reducen a un número historias de personas que sufren. Como todas las que escriben la página negra de los malos tratos. Dos abogados de la asociación Clara Campoamor relatan cinco de los casos que han atendido este primer año los juzgados vascos de violencia de género. Unos servicios con los que esta organización se muestra crítica, especialmente con los de Vizcaya y Gipuzkoa, donde «se dictan pocas condenas de alejamiento».

«En el juzgado de Vitoria y en el de Barakaldo las penas siguen siendo flojas pero muestran más preocupación por las víctimas», señala la presidenta de la asociación en el País Vasco, Blanca Estrella, quien reclama «más dureza» en las condenas y que «se vigile al maltratador en lugar de a la víctima». Proponen también crear centros donde vivan los maltratadores con condena de alejamiento», y la persecución de oficio de los delitos «aun cuando se retire la denuncia».

LA AUDIENCIA INTERVIENE

Un buen trabajo como funcionaria. Y un pasado de 9 años de maltrato físico y psicológico. Es la historia de una vecina de Bilbao, separada y con un hijo, que el año pasado se decidió a denunciar a su agresor en el juzgado de violencia de la capital vizcaína. La magistrada lo consideró una falta, que su abogada recurrió sin éxito. Ahora, la Audiencia Provincial ha emitido un dictamen favorable y ha ordenado «empezar de cero». «Se han perdido 8 meses».

NO A UN VIS A VIS EN PRISIÓN

El juzgado de Vitoria dictó prisión contra un hombre que estaba acusado de causar lesiones a su mujer. La pareja se reconcilió poco después y ella solicitó un vis a vis en la cárcel. El juzgado notificó a la institución penitenciaria que pesaba sobre el encarcelado una orden de alejamiento y negó el permiso de la visita a la mujer, que la había solicitado «voluntariamente».

EL JUEZ ORDENA PROTECCIÓN

Convivía con su maltratador, un toxicómano con antecedentes por robo. Madre de dos niños, esta mujer de Sestao interpuso una denuncia «que retiró aconsejada por su abogado, con la promesa de que su compañero abandonaría el hogar». Lo hizo pero, aún hoy, persisten las «amenazas de muerte». Lo ha denunciado en el juzgado de Barakaldo, con competencia en estos casos. La Fiscalía rechazó una orden de protección, pero el juez, en un gesto «poco habitual y muy significativo», la estimó necesaria.

LOS HIJOS PIDEN GARANTÍAS

Toda su vida han visto a su padre, alcohólico, maltratar a su madre «física y psicológicamente». Cuando comenzó a funcionar el juzgado de Bilbao los hijos de este matrimonio, ya mayor, acudieron a la jueza «para pedirle garantías de protección en el caso de que su madre denunciara». El juzgado no lo garantizó. La mujer ha optado por callar y seguir conviviendo con su agresor.

MEDIDAS «EXTRAOFICIALES»

Sólo tiene 19 años. Y un novio con antecedentes por lesiones a terceras personas. También la maltrata a ella, que le ha denunciado tres veces en el juzgado de Vitoria. Pero siempre retira las denuncias. Las partes se han visto obligadas a llegar a un acuerdo «extraoficial» para garantizar a la chica protección, medidas de las que «tiene conocimiento el juez».



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