BILBAO. Las emisiones totales de gases de efecto invernadero en la Comunidad Autónoma Vasca se han estabilizado en los últimos tres años alrededor del 20% (25 millones de toneladas de CO2 equivalente), aunque la tendencia general para el futuro apunta hacia un aumento progresivo. Este 20% de emisiones totales, que son las producidas en el ámbito geográfico del País Vasco más las derivadas del consumo de energía eléctrica importada, se compara con el objetivo del 15% que establece el Protocolo de Kioto para 2012, tomando 1990 como año base.
La consejera vasca de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Esther Larrañaga, difundió ayer estos datos en su intervención durante la apertura del III Foro de Trabajo del Programa Marco Ambiental 2007-2010, que se celebra en Bilbao y que en esta ocasión está dedicado monográficamente al cambio climático .
En su discurso ofreció los principales datos, aún provisionales, que arroja el inventario de gases de efecto invernadero de la CAV correspondiente a 2005, entre los que figuran las emisiones totales y también las directas (producidas en la CAV), que crecen hasta el 45%.
Este aumento de las emisiones directas se debe fundamentalmente al mantenimiento de las centrales térmicas y, en menor medida, a la puesta en marcha de los ciclos combinados.
Larrañaga reconoció que estos datos alejan al País Vasco del cumplimiento de Kioto y que, por ello, el Gobierno vasco se ha fijado «como prioridad absoluta» la lucha contra el cambio climático a través de la Oficina Vasca de Cambio Climático creada el pasado mes de enero.
«El gran reto»
La titular vasca de Medio Ambiente destacó que aún quedan seis años para llegar a 2012, fecha tope fijada por Kioto para reducir las emisiones de gases al 15%, y que tanto las instituciones como la ciudadanía «tiene que tomar clarísima conciencia» de la necesidad de reducir esas emisiones.
Resaltó que el sector Industria ha reducido sus emisiones en un 30%, pero que el sector Transporte, «en el que todos estamos implicados», según precisó, crece «de forma desorbitada e incontrolada» y constituye «el gran reto» para la lucha contra el efecto invernadero. El sector Servicios también ha crecido, con unos incrementos de emisiones de gases del 70%, pero «no llega a tener la misma incidencia que Transportes, Industria y Energía».
Durante el foro de trabajo, en el que participan todos los agentes socioeconómicos implicados en la lucha contra el cambio climático, se debatirán estos temas para establecer los objetivos en materia medioambiental. EFE