M.Carmen Calvo escribe indignada: «Comparto mi indignación con todos esos ciudadanos que asisten perplejos a la posibilidad inminente de que tres edificios singulares de la calle Easo, vayan a ser derribados en aras a la especulación. Como este tipo de actuación por parte de los que nos administran es ya habitual y sabemos por experiencia que nada les para cuando se proponen lo que ellos llaman una actuación urbanística , quiero decir desde aquí, que si los ciudadanos preocupados queremos hacernos oir de una manera efectiva y que nuestras fundamentadas opiniones tengan algún valor decisorio, hemos de encontrar alguna vía de unión que nos permita, no solo lamentarnos, que es a lo que nos tienen arrumbados los políticos, sino también a tener algún peso específico en las decisiones urbanísticas. Creo que ya existe algún grupo de arquitectos y alguno otro de vecinos en la línea de la defensa del patrimonio, sugiero que a través de este espacio nos indiquen cómo podemos contactar con ellos y ver si uniéndonos el mayor número posible de ciudadanos conseguimos canalizar de forma efectiva todo este descontento e impotencia que sufrimos muchos donostiarras».