Juan Luis cuenta este caso: «Hace unos días tuve como vecino la delicadeza de llamar al Ayuntamiento, donde me atendió correctamente el técnico Oscar Ortega, para avisar que en la avenida de Madrid, a la altura del número 18 hay un banco que está sin anclajes y que puede ser peligroso. También advertí que hay dos baldosas sueltas y una rejilla que recoge las aguas pluviales medio hundida. Les conté que una señora se cayó la suelo al pisar estas baldosas suelta y estuvo un mes con la cara amoratada del gran golpe que se dio. Si demanda al Ayuntamiento le deberán dar una buena indemnización. Pues a lo que voy, el amable técnico municipal me respondió que tienen mucho trabajo y que no pueden de momento reparar esta avería ni anclar el banco. Por otra parte, en esta zona de Amara hay muchas personas mayores que salen a la calle a sentarse en los bancos, pero solo hay tres para una manzana de cien metros, y no hay para todos. En resumen, que se irán cayendo personas y el banco seguirá sin anclar, si no se lo roban antes».