SAN SEBASTIÁN. DV. El nuevo San Bartolomé recibió ayer el espaldarazo definitivo de la Corporación, aunque su ordenación urbanística depende ahora de la Diputación de Gipuzkoa, que tiene seis meses para pronunciarse. La andadura de este expediente ha sido larga, con sentencia judicial contraria incluida, pero, finalmente, los votos de PSE, PP, PNV y EB refrendaron ayer sus 531 viviendas nuevas con realojos incluidos, la nueva ordenación viaria, plazas, espacios peatonales y un edificio para usos municipales.
En total, el concejal de Urbanismo Jorge Letamendía lo explicaba ayer, el nuevo Plan supone edificar 10.000 metros cuadrados menos de techo que aquel diseño que fuera rechazado por los tribunales, el equivalente a unos cien pisos de diferencia. Eso sí, tras los acuerdos con los propietarios de dos edificios de la calle Amara y uno de Arroka, no se derribarán 120 viviendas sino 161, aunque todos sus ocupantes serán realojados en el nuevo barrio. Esta opción y la regeneración de todo el ámbito de Amara Zaharra cercano al Muro fueron una de las características del Plan que fueron más destacadas por quienes respaldaron el proyecto.
Para la portavoz del PP, María José Usandizaga, «resulta un placer para nosotros aprobar por fin este expediente», una satisfacción compartida también por el portavoz del PNV, Xabier Ezeizabarrena, que destacó el apoyo de su partido al nuevo San Bartolomé desde que éste se concibió y que, además de los realojos, citó la red viaria y las mejoras en el entramado de esta zona céntrica de la ciudad.
Al menos un año
La portavoz de EA, Jaione Arratibel explicó el voto negativo de su grupo, que si bien apoya la operación urbanística, es contrario a que el cuartel de la Policía Nacional se traslade. Las dependencias de este Cuerpo se encuentran ahora en la zona afectada por el proyecto, pero el Ministerio del Interior ya acordó con promotores y Ayuntamiento su derribo. La Policía se trasladará a Aldunaene, la zona junto al Urumea que ahora ocupa el Parque Móvil Ministerial, Koipe y Bodegas y Bebidas. EA, lo recordó ayer Arratibel, es contraria a que el Ayuntamiento haya autorizado el nuevo cuartel, un imponderable según dijo Letamendía.
A San Bartolomé aún le quedan trámites. El proyecto de urbanización, que detalla cada aspecto del nuevo barrio, y la creación de la preceptiva Junta de Compensación deben esperar a que la Diputación dé luz verde para ser tramitadas. Sin embargo, se confía en tener listos estos aspectos del expediente para cuando la entidad foral se pronuncie.
El concejal de Urbanismo no quiso precisar fechas, aunque habló del 2007 y dijo que pasará al menos un año hasta que las obras puedan iniciarse. Una vez más se recordó que los vecinos que van a ser realojados en los nuevos pisos no abandonarán los antiguos hasta que tengan las llaves de los nuevos. Algo parecido ocurrirá con el nuevo colegio de la Compañía de María, que tendrá patio de juegos en la zona superior. Villa Zerutxo se convertirá en un establecimiento hostelero.