SAN SEBASTIÁN. DV. Mikel Alonso sufrió en primera persona la eliminación de Xabi. Tenía mucha confianza en que su hermano llegara lejos en este Mundial y de repente, todo se vino abajo. «Ha sido una verdadera pena, porque veía que Xabi y todo el equipo estaban en un buen momento de juego, y de golpe se han quedado fuera. ¿Quién sabe cuándo volverá a tener una oportunidad así? Es que un Mundial es cada cuatro años y esta parecía una ocasión inmejorable para él».
Al mayor de los Alonso, que vio el encuentro acompañado por varios amigos, compañeros de Xabi también en el Antiguoko, se le veía dolido. «Estoy bastante fastidiado. Tenía mucha ilusión por Xabi. Le veía tan confiado en que iban a llegar lejos. Y ahora mira. Iba a ir el sábado hasta Alemania para verle en directo ante Brasil y nada. Fíjate lo que hubiera sido para Xabi jugar unos cuartos de un Mundial ante Brasil. Eso no te lo quita nadie. Sé que ha ganado la Champions, por ejemplo, y es una pasada, pero un Mundial es lo más grande para un futbolista y no habrá otro hasta dentro de cuatro años».
El centrocampista blanquiazul cree que España recibió dos golpes demasiado duros con el primer y el segundo gol. «Para ellos ha tenido que ser fuerte recibir el gol de Francia tan cerca del descanso. No estaban jugando bien, pero el gol de Villa les había puesto las cosas de cara y llegar con ventaja al descanso siempre es importante, porque te da tiempo a corregir muchas cosas. Y en el aspecto moral, te da mucha confianza. El 1-1 ha sido un palo y luego recibir el 1-2 en el minuto 83 ha sido el remate».
La defensa francesa
Mikel Alonso destacaba la solidez defensiva de Francia como uno de los aspectos que les dio la victoria. «Es que fíjate que jugadores tienen ahí atrás. Uno que juega en Bayern, otro en la Juve, otro en el Chelsea... Y los dos pivotes, en la Juve y en el Chelsea. En el aspecto defensivo son casi infranqueables. Se hablaba mucho de que España era favorita, pero los de Francia tampoco eran unos piernas. Y se ha visto. Atrás han estado muy seguros».
En su opinión, España no estuvo cómoda en ataque, ya que aunque le vio dominando la posesión del balón, careció de profundidad. «Se veía que España llevaba la iniciativa del juego, como por otro lado era de esperar. Tenía el balón, pero lejos de la zona donde se hace peligro. Les ha faltado profundidad, porque si miras el partido entero, salvo el penalti, pocas ocasiones más han tenido. Francia ha presionado muy bien en el centro del campo y les ha complicado mucho las cosas. Luego, como tienen gente de calidad y rápida arriba, era inevitable que hicieran daño a la contra, como ha sucedido en dos de los tres goles».
Para Mikel se demostró que no por jugar con muchos delanteros se tienen más ocasiones. «Jugaron con más gente arriba que nunca y apenas llegaron. Torres, Raúl, Villa, Cesc... En el fútbol lo importante es llegar no cómo. No por tener muchos delanteros vas a hacer más goles. Es cierto que los tres de arriba no han tenido la movilidad del día de Ucrania y Túnez, pero es que Francia es más equipo y es más difícil encontrar espacios libres».