El Arrate se encuentra inmerso en la búsqueda de un jugador extranjero para su primera línea, indistintamente un lateral o un central, porque de esa manera prácticamente podría dar por cerrada la composición de la plantilla con vistas a la próxima temporada.
Después de que la asamblea de la Federación Española de Balonmano aprobara el pasado fin de semana la posibilidad de contratar a nueve jugadores no seleccionables, sin importar su procedencia, el club de Eibar tendrá una mayor libertad de movimientos a la hora de elegir en el mercado, al no tener que circunscribirse a la incorporación de un comunitario.
Hasta ahora, la división entre extranjeros comunitarios y los que no lo son limitaba al cuadro guipuzcoano, que al tener tres extracomunitarios en sus filas (los hermanos serbo-croatas Dalibor y Davor Cutura, además del montenegrino Gojko Vucinic), sólo podía disponer de cuatro balonmanistas procedentes de países de la Comunidad Europea.
Con la reestructuración autorizada por la Española, a petición de los clubes, el Arrate puede incorporar aún a un foráneo, teniendo en cuenta que a los tres mencionados se suman Viatcheslav Kobine (ruso), Gonzalo Carou (argentino, pero de procedencia española), Mariusz Jurkiewicz (polaco) y los portugueses Fernando Nunes y Alvaro Martins, este último fichado recientemente del Sporting de Lisboa.
Cambios en la primera línea
Además de Martins y del también extremo Javier Arroyo el Arrate está pendiente de incrementar el número de integrantes de la primera línea, puesto que a la marcha de Gonzalo Navarro y Nedeljko Jovanovic también se sumó la retirada del capitán del equipo, Fernando Fernández.