Unos 2.500 drogodependientes pasan anualmente por el programa de mantenimiento con metadona en Euskadi, que en los últimos diez años "ha conseguido reducir mucho el nivel de reincidencias, la inseguridad y el número de delitos", según ha afirmado hoy la directora de Dogodependencias del Departamento vasco de Asuntos Sociales, Belén Bilbao. Un total de 150 farmacias guipuzcoanas adscritas a esta iniciativa atendieron en 2005 a 444 pacientes.
Bilbao ha comparecido en San Sebastián, junto al responsable de Asistencia Psiquiátrica y Salud Mental de Osakidetza, Álvaro Iruin, y la coordinadora del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Gipuzkoa para el citado programa, Begoña Ortega, para presentar la jornada 'Farmacia y Drogodependencias' que tendrá lugar esta tarde dentro de los Cursos de Verano de la Universidad del País vasco.
Iruin ha señalado que el programa de mantenimiento con metadona "fue conflictivo al principio entre los profesionales por su manera de entender la dependencia", pero en los 10 años que lleva en marcha "ha demostrado que funciona", ya que "reduce los riesgos que se pueden generar del uso intravenoso de una sustancia adquirida ilegalmente".
Descenso de los robos
Por su parte, Ortega ha afirmado que el número de robos en las farmacias para conseguir metadona se ha reducido "de unos 50 al año a uno", y ha realizado un "balance positivo tanto desde el punto de vista profesional como social y humano" de esta iniciativa, que "comenzó en Euskadi y ahora está presente prácticamente en todas las comunidades autónomas".
La coordinadora ha destacado que el programa "permite mejorar la calidad de vida y los patrones de salud" de los toxicómanos "en un entorno tan cercano como lo es la farmacia", y ha añadido que en Gipuzkoa esta iniciativa comenzó a funcionar en cuatro farmacias de Irún y San Sebastián, y ahora hay un total de 150 acreditadas.
Asimismo, ha señalado que "la situación está cambiando, y se presentan nuevas sustancias y patrones de consumo", con consumidores "cada vez más jóvenes y en el entorno del ocio".
Edades tempranas
Iruin ha apelado a la "necesidad de concienciarnos entre todos de que el consumo de sustancias tóxicas siempre conlleva un riesgo", y ha señalado que el principal problema actualmente es "la transformación de la psicopatología por el consumo de tóxicos", con "cuadros psiquiátricos graves que cada vez se gestan en edades más tempranas".
A su juicio, "el miedo de los servicios sanitarios viene de ahí" y de cómo "progresarán" esos efectos, ya que según ha afirmado "hoy en día es muy difícil tener un censo de enfermedades psiquiátricas derivadas del consumo de tóxicos".
En cuanto al funcionamiento del programa con metadona, Ortega ha explicado que se trata de suministrarla como sustitutivo a la heroína por vía oral, y ha afirmado que cada paciente concierta con el farmacéutico las dosis y cuando va a recibirlas. Además, ha señalado que el proceso se lleva a cabo "en un entorno de confidencialidad" y a medida que el paciente "se va normalizando", se le proporciona las dosis semanales para que se las administre en su domicilio.
Más facilidades
Según Iruin, este "tratamiento farmacológico" para la "enfermedad crónica" de la drogodependencia "evita la aparición de los síntomas desagradables y no tiene un efecto tan agudo como la heroína". También permite "la normalización" de los pacientes, ya que, tras la ampliación del horario de suministro por la tarde, éstos pueden trabajar y asistir al programa.
Por otro lado, Bilbao ha explicado que este tratamiento también está establecido en las cárceles de Euskadi, ya que "el tratamiento en prisión es prioritario". En cuanto a la posibilidad planteada por el Ejecutivo vasco para suministrar heroína a los presos drogodependientes, explicó que "no se ha llevado a cabo", y afirmó que esta petición se realizó "concretamente para un grupo controlado de la cárcel de Nanclares, que padecen enfermedades mentales derivadas del consumo y ha fracasado en el programa con metadona".