Los palestinos de a pie siguen con ansiedad las noticias a través de la radio y la televisión, que informan constantemente del secuestro del soldado y los preparativos militares israelíes. Las voces en las calles de Gaza reflejan opiniones encontradas sobre el ataque, que es considerado por unos, una operación exitosa y el único lenguaje que Israel entiende, mientras que otros sólo temen que sus consecuencias sean nefastas y acaben perjudicando a la población civil.
Ahmed Abu Aasi, un comerciante de Gaza cree que la operación fue «fantástica» y que muestra cómo los militantes de los distintos grupos obraron con inteligencia para infiltrarse atravesando la frontera y lanzar «semejante ataque, único y selectivo». Abu Aasi, como otros muchos palestinos, dice no sentir miedo por lo que pueda suceder, incluso el extremo de una incursión militar israelí.
Por el contrario, Sallam al-Najjar, un taxista palestino se pregunta por la razón que ha llevado a las milicias a atacar Israel y secuestrar a un soldado cuando el presidente, Mahmud Abás, y las facciones armadas estaban tan cerca de llegar a un acuerdo de carácter global. «El objetivo del ataque no sirve a los altos intereses del pueblo palestino», afirma consternado.