BBK y Gobierno Vasco afirmaron ayer que no se pronunciarán sobre la operación de Arcelor y Mittal hasta conocer en detalle las consecuencias que se pueden derivar de la fusión de estas dos siderúrgicas. La caja, que tiene una participación del 10% en ACB, señaló que su «filosofía» es la de apoyar «todo lo que sea generar «un valor social y económico» para el entorno. El Departamento de Industria del Gobierno vasco tampoco se pronunció, a la espera de conocer los detalles de la operación.
Por su parte, la Federación del Metal del sindicato ELA afirmó ayer que espera que la operación por la que Arcelor aprueba su fusión con Mittal no vuelva a ser «la excusa que interfiera negativamente» en las once plantas que el grupo siderúrgico tiene en Euskadi y Navarra. Recordó que Arcelor da empleo a 3.800 trabajadores, 1.350 en Gipuzkoa, repartidos 600 en Zumarraga, 430 en Olaberria y 300 en Bergara.
La Federación Minerometalúrgica de CCOO exigirá a la dirección de la compañía resultante de la integración de Arcelor y Mittal Steel que respete las condiciones vigentes ahora en materia laboral, actividad de las plantas españolas e inversiones. Por su parte, MCA-UGT consideró positivo el acuerdo de fusión porque parece que cumple las condiciones planteadas por el Sindicato y el Comité de Empresa Europeo.