MADRID. Javier de la Rosa tendrá que volver a ingresar en prisión tras recibir ayer su tercera condena en relación al macrojuicio de Torras-KIO, grupo empresarial de origen kuwaití del que llegó a ser vicepresidente en España.
Esta vez la Audiencia Nacional impuso a de la Rosa una pena de cinco años y dos meses de cárcel -siete veces menos de lo que había pedido la Fiscalía Anticorrupción- como autor de un delito continuado de apropiación indebida y otro delito de falsedad documental, relacionados con las llamadas operaciones Pincinco y Oakthorn, con las que se pone fin a este largo proceso, el más voluminoso de la historia judicial española.
Con la sentencia dictada ayer por la Sección Primera de lo Penal de la Audiencia, el financiero catalán -quien se encuentra en situación de libertad provisional- acumula condenas por un total de 13 años y ocho meses de cárcel, si bien el Ministerio Público solicitaba para él penas superiores a los 60 años.
Si se suman las cuentas hechas por los distintos tribunales que le han juzgado, éstos consideran que dispuso de manera injustificada de 383 millones de euros procedentes de las arcas de Torras, que en su mayoría fueron a parar a cuentas suyas (salvo los once millones desviados en 1992 al ex empresario Manuel Prado y Colón de Carvajal). COLPISA