SAN SEBASTIÁN. DV. Aspe podría confirmar hoy la vuelta a las canchas de Abel Barriola, prevista para el viernes por la noche en Sopela. El zaguero de Leitza, que no juega desde que cayó eliminado ante Iñigo Leiza en el Manomanista de Primera el 8 de abril, efectuará una prueba hoy ante la mirada atenta de Jokin Etxaniz, su director técnico, para decidir si tiene o no la mano derecha en condiciones de reaparecer. En principio está previsto que juegue con Martínez de Irujo ante Titín y Eulate, con retransmisión de ETB1.
Durante las últimas semanas Barriola se ha entrenado con Etxaniz, y ha aumentado la intensidad de sus sesiones a medida que mejoraba el estado de su mano y adquiría confianza a la hora de soltar el brazo. Comenzó con sesiones para hacer manos. Luego pasó a entrenamientos de media hora. Su objetivo era probar durante al menos una hora a pleno rendimiento, en una simulación lo más aproximada posible a un partido. Conseguido esto, ha comunicado a su empresa su disposición para que le programen, si bien la decisión definitiva continúa pendiente de lo que depare el ensayo de hoy.
Barriola se sometió a una operación quirúrgica en agosto del año pasado para solucionar un problema grave de circulación sanguínea en su mano derecha. Regresó casi siete meses después, el 13 de febrero de este año, en el Beotibar de Tolosa. Jugó cinco partidos de parejas antes de embarcarse en la aventura del Manomanista de Primera, fatídica para él. Perdió en su primera eliminatoria, ante Leiza, y se volvió a lastimar la mano el 8 de abril. Vuelta a empezar.
Si finalmente reaparece esta semana, habrán sido otros dos meses y medio de recuperación. Tanto él como sus responsables deportivos son conscientes de que, una vez restablecida la mano derecha, sólo los partidos pueden devolverle ese punto de juego que ha perdido. En los últimos once meses sólo ha disputado esos seis encuentros -cinco por parejas y uno mano a mano- entre los meses de febrero y abril.
Quienes le han visto entrenarse afirman que Abel se encuentra «pletórico» desde el punto de vista físico. Le falta, por supuesto, rodaje y encancharse.