SAN SEBASTIÁN. DV. El PNV mostró ayer su «total apoyo» al miembro de su dirección, Gorka Agirre, imputado por el juez Grande-Marlaska por presunta colaboración con ETA por haber, supuestamente, efectuado labores de mediación con la red de extorsión, y a su ex presidente Xabier Arzalluz, citado como testigo en la causa abierta en la Audiencia Nacional. Además de defender la integridad de sus militantes, el PNV denunció las «prácticas de política judicial-espectáculo» de Grande-Marlaska y solicitó que el Gobierno y los poderes del Estado «apuesten por dar pasos decididos» hacia la paz.
Ambos están citados para mañana por el magistrado, pero Agirre no podrá acudir ya que se encuentra actualmente de baja tras haber sido sometido a un cateterismo, según explicaron fuentes del partido. La operación, que duró tres horas, le fue practicada el pasado martes.
La dirección del PNV estudiará hoy la situación judicial de Gorka Agirre y de Xabier Arzalluz. A falta de una decisión definitiva, no se descarta que una representación acompañe al ex presidente del EBB en su declaración de mañana ante el juez.
A través de un documento leído ayer en Bilbao por el portavoz del EBB, Iñigo Urkullu, el PNV expresó su «absoluta confianza» en «la trayectoria política y humana» que en la defensa de los intereses de la sociedad vasca y en «su lucha» para conseguir la paz y la normalización política «basada en principios humanitarios y de respeto a los derechos individuales y colectivos» del pueblo vasco han llevado a cabo Agirre y Arzalluz «sin ninguna tacha, sin ninguna duda».
El PNV expresó además su «estupor» por conocer la situación de Agirre y Arzalluz, que se halla bajo secreto de sumario, a través de «filtraciones» a la prensa, antes incluso de que se les notificara personalmente ya que, según la formación jeltzale, hasta ayer al mediodía ninguno de los dos había recibido ninguna citación del ma- gistrado Grande-Marlaska.
«Traca final»
Por ello, la formación nacionalista denunció que estas «prácticas de política judicial-espectáculo» provocan el «descrédito» en determinados ámbitos de la Justicia. «No sabemos si esta actuación obedece a la traca final de Grande-Marlaska al frente de la Audiencia Nacional (el magistrado cede su puesto a Garzón el 1 de julio) o si estamos ante un profundo nubarrón de este incipiente proceso de pacificación y normalización política», cuestionó la formación nacionalista, que instó al Gobierno y a «todos los poderes» del Estado a «apostar por dar los pasos decididos en sintonía con las ansias de la mayoría de la sociedad vasca y de la sociedad española».
También respaldó a sus compañeros el senador del PNV Iñaki Anasagasti, que dejó claro que su partido «pone la mano en el fuego» por Agirre ante la «paranoia» del juez Grande-Marlaska. El senador nacionalista consideró que el dirigente peneuvista imputado es «una persona de bien y solidaria» que si por algo se ha caracterizado ha sido «por tratar de ayudar a la gente en situaciones difíciles para que no sufrieran las consecuencias de los rigores del terrorismo en un momento determinado».
Los dirigentes jeltzales recibieron también el apoyo de sus dos socios en el Gobierno Vasco, EA y EB. Para EA, la imputación a Gorka Agirre es «abusiva» y obedece a «estrategias de sectores muy cercanos al PP». Su secretario general, Unai Ziarreta, explicó que todas estas estrategias «tienden a sabotear el proceso de paz», con acciones constantes que pretenden «obstaculizar, crear más crispación, más tensión», para frenar aquellas iniciativas que buscan «una salida airosa del proceso político».
Otros casos
Por su parte, el portavoz de Ezker Batua, Mikel Arana, recomendó a los 'jueces-estrella' que «si lo que verdaderamente buscan es la fama abandonen la Audiencia Nacional y acudan a programas de televisión como 'Operación Triunfo' o 'La isla de los famosos' para no hacer un espectáculo de la Justicia».
En una comparecencia celebrada ayer en Bilbao, Arana recordó que «no son ni una ni dos» las personas que «por razones humanitarias» median ante ETA al igual que «no han sido dos sino miles» los empresarios que han cedido a la extorsión de la organización terrorista. COLPISA