El PSE-EE desmintió ayer, a través de un comunicado, la vinculación de dirigentes de esta formación, en tareas de «mediación», con la red de extorsión de ETA a empresarios, y aseguró que la noticia que así lo afirma «es falsa». Además, los socialistas solicitan que «nadie dé alas a ningún tipo de infamia sobre el comportamiento de ningún dirigente socialista vasco, porque no estamos dispuestos a que nadie ensucie la trayectoria de los que siempre hemos luchado por conseguir la libertad y la democracia». «Tenemos una historia cargada de compromiso y sacrificio y nuestro único objetivo ha sido siempre conseguir la paz y acabar con la violencia en Euskadi», sostienen.
La dirección del PSOE también negó que haya algún dirigente socialista «involucrado» en la investigación policial sobre el entramado de extorsión de ETA en la que, según informaciones periodísticas, las fuerzas de seguridad han grabado conversaciones con mediadores de la organización terrorista.
Así, el número dos del PSOE, José Blanco, aseguró que el Ministerio del Interior ha negado que algún dirigente del PSE-EE haya sido grabado por la Policía en una conversación con miembros de la presunta red de extorsión de ETA, en la que intercede en nombre de un supuesto empresario al que se habría reclamado el 'impuesto revolucionario'.
Mientras, el secretario general del PP vasco, Carmelo Barrio, pidió al PNV que, «por higiene democrática», explique sus «relaciones» con la red de extorsión de ETA. Barrio se refirió así a la investigación que el juez Grande-Marlaska tiene abierta para esclarecer los presuntos contactos del dirigente del Euskadi Buru Batzar (EBB) Gorka Agirre con uno de los presuntos integrantes de la trama desmantelada esta semana.