Cinco de los siete hombres detenidos el jueves por planear un atentado contra la Torre Sears de Chicago fueron puestos a disposición de un tribunal ayer en Miami. Uno de los acusados no compareció al tribunal porque está preso en otra cárcel por violar su libertad condicional en un caso tenencia de armas, según sus familiares, y el séptimo fue detenido en Atlanta y debe comparecer ante otro juez.
A cuatro de los cinco, vestidos con el uniforme color caqui de presos, esposados y con grilletes, el juez federal de Miami Patrick White les asignó abogados por no poder pagarlos. El quinto será defendido por un abogado público. White los citó el próximo viernes para otra audiencia en donde se les leerán formalmente las acusaciones en su contra. Mientras tanto quedarán encarcelados.