Tal vez por una cuestión genética o por un problema de aerofagia, las Grimaldi tienden a padecer de vientre hinchado; sobre todo en verano. Hace apenas un año, fue la estilizada Carlota, la hija de Carolina, la que dio pie a la sospecha de un embarazo. Meses después, era la misma Carolina quien mostraba un considerable bombo que, igual que el de su hija, desapareció como por encanto. Ahora es Estefanía la que luce una barriga aparentemente cervecera, pero que algunos consideran maternal.
A sus 41 años, la princesa ha declarado que le gustaría tener otro hijo. Esto, unido a su reconciliación con Daniel Ducruet, ha desatado unos rumores muy prenatales en el Principado.