SAN SEBASTIÁN. DV. La coordinadora de plataformas contrarias a la incineración responsabilizó ayer al Ayuntamiento de San Sebastián de los incidentes registrados el pasado jueves durante la celebración del Pleno en el que se aprobó ubicar la incineradora en Igoin Azpi. El portavoz de estos grupos, Mikel Izagirre, negó «cualquier manipulación política» de la sesión plenaria, una versión totalmente diferente a la que realizó el día anterior el Consistorio donostiarra, que culpó a la plataforma anulada Baga Boga de intentar «reventar» el desarrollo normal del pleno. La coordinadora «no justifica, pero sí explica» los actos violentos que obligaron a suspender el Pleno.
Para los grupos anti incineración, «lo que alteró el ánimo de los asistentes fue que se impidiera la entrada a cerca de 400 personas», declaró Izagirre, quien desmintió que los incidentes estuviesen «preparados con antelación». La votación sobre la planta de tratamiento de residuos tuvo que celebrarse a puerta cerrada en otra sala consistorial. Varios de los miembros de la plataforma causaron destrozos en el edificio municipal y retuvieron en el salón de plenos a varios concejales del PNV y EA.
Posible impugnación
La coordinadora se preguntó por qué algunos concejales que se habían posicionado en contra de la incineración votaron en contra -en alusión al equipo de gobierno-, y llamó «oportunistas» al PP, «que propone Landarbaso para construir la incineradora y luego se abstienen en la votación». A los grupos nacionalistas, PNV y EA, les acusa de «querer hacer negocio de la basura de Gipuzkoa».
Pese a que ya se ha decidido la ubicación final de la planta, en Igoin Azpi, la plataforma está estudiando la impugnación de la sesión plenaria y anunció que seguirá con movilizaciones de protesta. Por su parte, Baga Boga exigió la dimisión del alcalde donostiarra, Odón Elorza, al que acusa de haber provocado un «auténtico esperpento».