SAN SEBASTIÁN. DV. Odón Elorza anunció ayer la puesta en marcha de la segunda fase del Plan de Bidegorris, que en cinco años ha situado a Donostia como una de las ciudades con más kilómetros de carriles-bici -25 km- y de mayor uso de la bicicleta -3,5% de los movimientos de los donostiarras-. Este paso busca consolidar este medio de transporte en la ciudad mediante la inversión de más dinero para bidegorris, para aparcabicis y para crear un servicio público de préstamo. La potenciación de la bicicleta incluirá la extensión de la red de bidegorris en 23 puntos, fundamentalmente hacia los barrios, hasta alcanzar los 50 km de longitud en los próximos tres años.
El Plan será debatido y analizado en el Consejo Asesor de Movilidad, donde están presentes diversos colectivos ciudadanos y los grupos políticos, dado que algunas de las decisiones a adoptar podrían generar polémica. En concreto, una de ellas: la culminación de la red de bidegorris va a exigir en calles concretas de «baja intensidad circulatoria» que los coches y las bicis compartan calzada. Será el caso de la unión del bidegorri del río y el del paseo de la Concha a través de San Marcial y Arrasate -cada una tendrá por la calzada un carril de circulación de bicis en un sentido-.
Odón Elorza y el concejal Ernesto Gasco explicaron que el objetivo es que en tres años los viajes en bici supongan el 7% de los movimientos de los donostiarras, todavía muy lejos de las cifras que se alcanzan en países del norte de Europa, pero a años luz de los registros del resto de ciudades españolas.
En los últimos años, la inversiones en bidegorris ha contado con un presupuesto anual cercano a los 300.000 euros. A esa cantidad este año se va a sumar un millón de euros adicional. No será el único dinero que se emplee en este objetivo, dado que la construcción de los nuevos barrios -Pagola, Morlans y Riberas de Loiola- incluye los nuevos trazados en las obras de urbanización.
También en invierno
El Departamento de Movilidad busca también «desestacionalizar» el uso de la bici, para equipararnos con los comportamientos de países donde el clima es más severo que en San Sebastián y en los que se circula en bicicleta incluso en invierno. Para ello el Ayuntamiento se tiene que poner las pilas completando la red de bidegorris, pero también colocando más plazas de estacionamiento de bicicletas. Elorza indicó que se estudia incluso la adquisición de un modelo de aparcabici propio para San Sebastián. En la actualidad, hay 3.500 plazas de estacionamiento y en verano se van a trasladar varias unidades desde el campus universitario a las inmediaciones de las playas para paliar el importante aumento de demanda, explicó Gasco.
Otra de las propuestas del Plan es poner en marcha un servicio público de préstamo de bicicletas, que se analiza junto con una entidad dependiente del Gobierno Vasco. Elorza señaló igualmente que se está animando a todos los hoteles para que dispongan de servicios de este tipo para sus clientes. Habrá también un registro voluntario de bicicletas que incluirá un sistema de grabación de una matrícula en la barra de las bicis, para dificultar su robo y facilitar su identificación.