EIBAR. DV. Con la música de las barracas resonando en la cabeza desde hace días, las fiestas llegan a su punto culminante, curiosamente el inicio. Los Sanjuanes de este año se reducirán a apenas tres días que comienzan hoy con el cohete que dará el pistoletazo de salida. Sin embargo, los prolegómenos han sido inabarcables y ayer vivíamos una nueva muestra de ello.
Fiel a su cita, la calle Estación vivió ayer el chupinazo previo, la víspera de la víspera de San Juan. Esta fiesta, que desde hace poco más de un lustro impulsa una cuadrilla de eibarreses, se ha convertido ya en un chupinazo, algo gamberro, que adelanta 24 horas los Sanjuanes. Ayer, el dulzainero de bronce que se encuentra frente a la estación de tren, volvió a ser testigo mudo de los cohetes (seis por aquello de las restricciones) que daban inicio a la fiesta. Ataviados con sus camisetas blancas con la imagen de la fuente de Ibarkurutze, y acompañados por la música del acordeón, dieron inicio a una fiesta que acabaría en torno a una mesa en el bar Astelena de la misma calle.
Ya por la tarde, la chavalería tomaría el relevo en una jornada dedicada a ellos. Con las barracas a 50 céntimos, los niños tomaron las distintas atracciones. Algunos padres primerizos aprovechaban para montar también con la excusa de acompañar a los pequeños. Y se registraron las primeras colas para montar en el Dragón o la Ranita Show.
Cerca de allí, la plaza de Unzaga acogía un festival infantil con juegos hinchables para distintos grupos de edades. Por medio euro menos que las barracas, los pequeños pudieron disfrutar a base de saltar y saltar sin parar. Después, llegaría el turno del teatro de calle a cargo del Circ Panic y su circense caravana.
Desde la mañana
Muchos actos, muchos conciertos, muchas barracas pero por fin hoy llega el primer día 'sanjuanero' de verdad. Por la mañana, el sonido del txistu dará la pista de que algo ocurre. El Zortziko de San Juan dará paso a la llegada de los Dulzaineros de Estella, emblema de las fiestas que año tras año reúne a centenares de personas en torno a la Estación. Allí estarán las cuadrillas dispuestas a comenzar tres días de pura fiesta. Con la corporación, los músicos navarros se dirigirán en pasacalles hasta el Ayuntamiento donde volverán a ceder el testigo del protagonismo a los pregoneros. En esta ocasión, el centro tecnológico Tekniker, Azitain Futbol Taldea y Eibar Rugby Taldea serán los encargados de desear a todos unas felices fiestas. Los dos primeros lo harán por el 25 aniversario de sus respectivas fundaciones, y el último, por su sonado ascenso de categoría.
Por la tarde habrá actividad para todos los gustos, con juegos de cuadrillas en la plaza de toros, pasacalles varios y la Salve que este año será en la parroquia San Andrés, debido a las obras de la Residencia San Andrés. Y como novedad, atentos a los embolados de la tarde, que prometen emociones fuertes.
Con la caída de la noche no cesará la actividad ya que más de 300 eibarreses se vestirán de cocineros, bateleras o soldados para participar en la tamborrada de San Juan. Serán muchos más los que sigan una fiesta tan entrañable como esta. Antes, la hoguera vestirá una noche mágica en la que habrá que reservar fuerzas para el día de San Juan.