ARRASATE. DV. Herri Anitza, por boca del ex alcalde Xabier Zubizarreta, ha pedido la dimisión de los 17 concejales que aprobaron -todos salvo EB-Berdeak- la modificación del Plan General en el ámbito de Gelma, y que con su voto propiciaron lo que el ex edil de HB y EH calificó en euskera de «pelotazo urbanístico».
El anterior regidor arrasatearra rechazó la legitimidad de una eventual moción de censura contra el alcalde Lakunza por parte de estos concejales, porque a su juicio carecen de «autoridad moral para censurarle».
Xabier Zubizarreta criticó la actitud de los corporativos que, una vez destapado el escándalo de Gelma, «tratan ahora de eludir su responsabilidad argumentando ignorancia y alegando que actuaron de buena fe». A ellos les espetó el anterior alcalde que la «respuesta es muy clara: si careces de información, lo que no puedes hacer es aprobar con voto una aumento de edificabilidad de 117 viviendas, y lo que eso conlleva». Zubizarreta recalcó que esto «no es una minucia» porque hablamos de cantidades económicas muy importantes.
El ex alcalde arrasatearra cifró en «más de 15 millones de euros» el incremento de plusvalías propiciado en Gelma por los ediles que aprobaron la modificación del Plan General de Gelma.
Zubizarreta recordó que, gracias a esa modificación aprobada en 2004 por todos los grupos municipales salvo EB-Berdeak, los terrenos de Gelma «pasaron de valer 30 millones de euros a valer más de 50 millones».
De 30 a 50 millones
Con las plusvalías inicialmente calculadas en 30 millones de euros, contempladas en el PGOU aprobado en mayo de 2003 con los votos de EH y EA, la propiedad de Gelma obtenía «los derechos suficientes para costear toda la operación urbanística, empezando por el traslado de la fábrica a su nueva planta en la margen derecha del río Deba» explicó Zubizarreta.
Un año más tarde, el PGOU era modificado en el ámbito de Gelma por PNV, PSE, EA, PP y Aralar, propiciando un incremento «abusivo» de las plusvalías: «al promotor se le permitió incrementar el número de viviendas libres de 177 a 293, al tiempo que reducía las VPO de 212 a 125» explicó Zubizarreta.
El portavoz de Herri Anitza planteaba a renglón seguido la siguiente interrogante: «¿a cambio de qué concedió el ayuntamiento estas ventajas al promotor?». Zubizarreta aseguró que «al menos el ayuntamiento no ha recibido ninguna contraprestación». Y eso, en su opinión, significa que los arrasatearras «hemos perdido más 15 millones de euros con esa modificación del Plan General».
El ex alcalde por HB y EH atribuyó la completa responsabilidad de estos hechos «a los 17 corporativos que aprobaron la modificación del PGOU», y a los que exigió explicaciones acerca de dónde han ido a parar esos 15 millones de euros. «¿Habrá sido todo para Guibert (propietario de Gelma)?» se preguntaba Zubizarreta.
Al ex alcalde arrasatearra le «gustaría saber, cuando menos, si a cambio de las ventajas concedidas al promotor queda garantizada la permanencia de los 180 puesto de trabajo en las nuevas instalaciones inauguradas en la margen derecha». A este respecto, Zubizarreta recordó que «aún no hemos oído a nadie que eso vaya a ser así, y nosotros pensamos que será bastante difícil».
Los afectados
Respecto de las posibles soluciones que pueda tener el «asunto Gelma», el ex regidor por EH se mostró bastante pesimista al manifestar que, «desde el punto de vista jurídico, tiene muy difícil arreglo». Zubizarreta recordó que lo ocurrido con Gelma «no es ilegal, pero sí muy injusto para los arrasatearras». Y muy especialmente para los compradores de estas viviendas cuyo precios rondan, según Zubizarreta, los 6.000 euros por metro cuadrado útil. Dirigiéndose a ello, dijo que siempre les queda el recurso de «unirse y coordinar alguna acción conjunta dirigida a presionar» al promotor.
En esta «penosa y dura» situación, el ayuntamiento «no tiene autoridad moral para solucionar este problema como administración» concluyó el ex alcalde arrasatearra.