El pleno que se celebraba esta tarde en el Ayuntamiento de San Sebastián para decidir la ubicación de la incineradora que se prevé construir en la ciudad ha quedado interrumpido al ocupar la sala unas 200 personas contrarias a la incineración, quienes retuvieron incluso a algunos ediles.
La primera interrupción del pleno se produjo al tratar de entrar al salón de plenos el nutrido grupo de personas pertenecientes a grupos como la plataforma ilegalizada de la izquierda abertzale, Baga Boga, junto a vecinos de Landarbaso, donde está previsto instalar la planta y otros colectivos.
Pero cuando iba a reanudarse la sesión, al cabo de unos 50 minutos, arreciaron los gritos contra la corporación, parte de la cual abandonó la sala, pero no así algunos ediles de PNV y EA como Román Sudupe o Patxi Baztarrika, que fueron retenidos unos diez minutos por las personas que protestaban en el pleno, quienes continúan en el salón de sesiones, mientras que los corporativos han reanudado el pleno en la sala de la junta de Gobierno.