SAN SEBASTIÁN. DV. Los vecinos de las Casas de Lasa de Bidebieta han presentado un escrito de alegaciones en el Ayuntamiento contra el segundo proyecto de tanatorio que se pretende ubicar en la planta baja de este edificio de viviendas. Los residentes en el inmueble consideran que lo que se quiere llevar a cabo es una «actividad industrial molesta», incompatible con el uso residencial de la parcela, creen que el proyecto vulnera la ordenanza que establece que los tanatorios deben ser ubicados en «edificios aislados», y consideran que la funeraria intenta un «fraude de ley» limitando ahora la superficie del tanatorio por las exigencias impuestas por el Ayuntamiento al primer proyecto para ampliarla de hecho después una vez obtenida la licencia.
La Funeraria Donostiarra la Auxiliadora S.L. obtuvo el año pasado licencias de actividad y de obra para instalar un tanatorio sin crematorio de 603 m2 en los bajos de un edificio de viviendas ubicado en el avenida Pasajes San Pedro nº 39, del barrio de Bidebieta. Los vecinos emprendieron una campaña de movilizaciones, con carteles en las ventanas y recogida de firmas, y lograron que el Ayuntamiento abriera un plazo de alegaciones y paralizase cautelarmente las obras. A mediados de marzo de este año el gobierno local suspendió las licencias concedidas a la funeraria con el argumento de que el tanatorio debe ser calificado como actividad industrial de 3ª categoría «al disponer de una superficie útil superior a 250 m2», lo que es incompatible con las parcelas residenciales según el vigente Plan General.
La funeraria, en espera de que los tribunales decidan, presentó un nuevo proyecto en el que el tanatorio ocupaba sólo 246 m2 para cumplir con las condiciones de actividad industrial de 2ª y poder ser compatible con las viviendas.
Jurisprudencia
Los vecinos de este inmueble se reunieron ayer con el concejal de Licencias de Actividad, Denis Itxaso, y le entregaron un escrito de alegaciones al segundo proyecto. La empresa funeraria califica su actividad como sanitario-asistencial, pero los vecinos recopilan una batería de sentencias del Tribunal Supremo, de los tribunales superiores de varias autonomías y de informes de defensores del pueblo en los que esta actividad se define como «industrial», «molesta» e «incompatible con el uso residencial».
Los alegantes recuerdan que la Ordenanza Reguladora de los Servicios Funerarios, de 1999, exige -como lo hacen 8 comunidades autónomas en su normativa- que los tanatorios «estén situados en edificio o edificios de uso exclusivo» y explican que Bilbao modificó su Plan General para que estas actividades «disten 500 metros de los edificios de uso residencial». Los vecinos de Bidebieta entienden además que el tanatorio tampoco cumple con las condiciones para las industrias de 2ª categoría porque la normativa establece que estas actividades deben ser «compatibles con los usos residenciales» y no deben «generar molestias o incomodidad incorregibles». Aluden también en su escrito a problemas de aparcamiento para el vecindario si la actividad llegara a implantarse, a errores técnicos del proyecto y a posibles problemas en la estructura del edificio.
Finalmente, plantean que el segundo proyecto de tanatorio es «un fraude de ley» porque la reducción de espacio diseñada hace inviables las labores propias de un tanatorio -«los lavabos de los operarios tendrán 1,5 m de altura», la zona principal de la sala de preparación de cadáveres «tiene 1,8 m de altura» y «los empleados tendrán que moverse de costado para poder moverse»-. Los alegantes creen que esto supone «una burla y un engaño» porque lo que ocurrirá es que en el espacio de la bajera desechado inicialmente se solicitará posteriormente «licencia para una cafetería anexa, más adelante se solicitará metros para la capilla... y así seguirán hasta construir el tanatorio primitivo», por lo que piden la denegación de la licencia.
El concejal Denis Itxaso afirmó que los servicios jurídicos de Urbanismo estudiarán las alegaciones y advirtió a la funeraria que lo que no harán de ninguna de las maneras es «conceder una licencia de actividad bajo chantaje», en alusión a la querella por prevaricación que la empresa anunció que interpondría al finalizar el proceso judicial civil.
Los responsables de la funeraria señalaron ayer que están convencidos de que la ley les ampara y que el juzgado contencioso-administrativo les dará proximamente la razón. Indicaron que no se cierran en banda a negociar con el Ayuntamiento otra ubicación para el tanatorio, pero aseguraron que «ningún responsable municipal se ha puesto en contacto con nosotros en todo este tiempo».