PASAIA. DV. La fuerte lluvia caída durante el tarde noche del pasado viernes provocó que el agua se filtrara entre las baldosas de parte de la planta baja del Azoka, en Antxo.
Según los comentarios escuchados cuando se descubrieron las filtraciones, «este edificio nació gafado y sigue gafado». Y así es, porque si no son las humedades, son las filtraciones y si no es la condensación... acumulándose de esta forma los problemas.
A pesar de los trabajos realizados desde hace varios meses, principalmente con el tema de la condensación y humedades, el levantamiento del parqué, ahora, con las fuertes lluvias del viernes, se ha visto otra deficiencia,que no es otra que el agua se filtra de abajo hacia arriba, a través de la baldosas que hay en algunas de las dependencias.
Que se lo pregunten si no a los miembros de Alkartasuna, ya que parte de su espacio se vio completamente inundado, provocando notables daños al material que allí guardan. También el agua afectó a la sala de ensayos de la Banda de Música.