HELSINKI. El grupo industrial alemán Siemens y el finlandés Nokia fusionarán sus actividades de equipos de telefonía y redes, según anunciaron ayer, lo que dará lugar a una entidad con un volumen de negocios de 16.000 millones de euros. La integración conllevará la supresión de 6.000 empleos en cuatro años -el 10% de una plantilla total de 60.000 trabajadores- con ahorros anuales de 1.500 millones en 2010. La noticia animó los mercados de valores. En el Dax Xetra de Francfort, Siemens se revalorizó el 6,5%.
Nokia y Siemens aportarán sus filiales de redes y actividades con operadoras a una empresa denominada Nokia Siemens Networks, participada al 50%. La operación estará concluida a finales de 2006 y no implica desembolsos.
La compañía, que tendrá ganancias desde el primer año, se sitúa en puestos de cabecera -segundo fabricante de equipos en telefonía celular y tercero en fija- en el ranking mundial de un sector en fase de consolidación. La sociedad conjunta tendrá sede en Finlandia y estará dirigida por Beresford-Wylie, presidente de Nokia Networks. COLPISA