BILBAO. DV. El proyecto de colaboración entre artistas, empresas y centros tecnólogicos, que nació el año pasado en Gipuzkoa bajo el nombre de Divergentes, presentó ayer su segunda edición, con nueva denominación: Disonancias.
La iniciativa, organizada por el grupo Xabide con la colaboración, entre otros, del Gobierno Vasco, la Diputación de Gipuzkoa, la SPRI, Arteleku y el Ministerio de Cultura, consiste en la colaboración entre diez artistas internacionales con centros tecnológicos y empresas del País Vasco durante un periodo de seis meses y estará este año más dirigido a «la faceta económico productiva que a la cultural, poniendo el acento en desarrollar productos, prototipos y conceptos incorporables a la actividad de las firmas que colaboran en el programa», afirmó su director, Roberto Gomez, de Xabide.
La convocatoria dirigida a los artistas interesados estará abierta hasta el 5 de julio y los elegidos serán seleccionados por un comité del que forma parte el director de Arteleku, Santi Eraso.