Manoli Villar es natural de Esparragosa de la Serena y su marido Pablo Frutos de Zalamea de la Serena. Llevan en Zarautz 43 años. «Yo llegué a Zarautz con 13 años. Vine porque me llamó mi hermana indicándome que había trabajo. Lo cierto, en aquella época no faltaba trabajo, todo el mundo se colocaba. Yo trabajé en Plásticos Sinfes y luego en Indaux. Estoy encantada en Zarautz, pero también tira la tierra y viajamos siempre que podemos a Extremadura donde tenemos casa propia; estuvimos en diciembre, en nochebuena, Semana Santa y también viajaremos en diciembre», explica Manoli Villar, poco antes de dar buena cuenta de la comida preparada en la pradera de Iñurritza en compañía de familiares y amigos.