MOGADISCIO. El líder de la milicia islámica de Somalia, Sheikh Ahmed, amenazó ayer con promover una guerra santa para frenar la invasión de las tropas etíopes. Con esta advertencia, el máximo representante de la Unión de Cortes somalí, que controla la capital Mogadiscio y buena parte del sur del país, responde al despliegue de 300 soldados etíopes en la región de Gedo.
El Gobierno del estado vecino, sin embargo, niega haber cruzado la frontera y sostiene que sus unidades militares sólo vigilan «con cuidado» los límites entre ambos territorios.
Pese a las justificaciones del Ejecutivo etíope, los vecinos de distintos pueblos fronterizos confirmaron ayer la presencia de las tropas. Ante esta situación, el líder de la Unión de Cortes islámicas optó por lanzar un contundente mensaje. «Si Etiopía continúa su intervención, lucharemos contra ellos», subrayó Sheikh Ahmed.
El mandatario de la milicia islámica interpreta la ocupación etíope como un intento de ayudar a los 'señores de la guerra', que desde 1991 controlan la mayor parte del territorio somalí. Además, el Gobierno de Etiopía es un firme aliado de Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo. Ambos Ejecutivos acusan a las Cortes islámicas de apoyar a Al-Qaida.
Aunque el ministro de Asuntos Exteriores etíope volvió a negar ayer que sus tropas hayan rebasado la frontera, en Somalia los representantes islámicos han empezado a agitar a sus fieles. Los mensajes extremistas han empezado a calar en la población. En la radio, los somalíes llamaban ayer encendidos por el odio. EFE