La ejecución del gasoducto Euskadour forma parte de una estrategia más amplia que pretende paliar la «muy deficiente», en palabras del ministro de Industria, José Montilla, capacidad de interconexión de la Península Ibérica en materia energética.
El Consejo de Ministros aprobó el pasado mes de marzo la Revisión 2005-2011 de la Planificación de los Sectores de Electricidad y Gas. Entre otras medidas, se prevé un notable aumento de la circulación de gas en el Cantábrico que, aparte de la duplicación del gasoducto Euskadour y la ampliación de las instalaciones de La Gaviota (Bermeo) y Bahía de Bizkaia (Puerto de Bilbao), prevé que para 2011 haya un nuevo gasoducto que una éstas instalaciones con la nueva planta de regasificación de El Musel en Gijón. El plan también prevé duplicar la capacidad de la actual conexión con Francia por Larrau, Navarra.