ERRENTERIA. DV. Las dos ediles del PP en el Ayuntamiento de Errenteria, Mª Angeles Bastos y Lucía Peralta, hicieron ayer un balance muy negativo de los seis meses de legislatura de 2006, en el que sus principales quejas fueron para la Delegación de Tráfico.
Bastos indicó que «el caos circulatorio que hay en Errenteria se ha visto incrementado con las obras de Iztieta. Los comerciantes presentaron varias alegaciones y desconocemos si se les ha dado respuesta, pero no nos parece correcto que se diga a los vecinos que pueden aparcar en Niessen por un precio económico, ya que creemos que por las molestias, el aparcamiento en este lugar tendría que haber sido sin coste alguno».
Los barrios, olvidados
Dieron a conocer también las críticas de los vecinos de las calles José Erviti y Vicente Elicegui, «que tienen grandes problemas para circular por la zona y de accesibilidad a sus viviendas. A pesar de sus quejas, no se toma ninguna medida». Tras denunciar el «olvido al que se tiene sometido a los barrios altos», pidieron al edil de Tráfico que «reciba a los vecinos que se lo solicitan».
Pero las mayores críticas del PP fueron las relativas al «nuevo edificio de la Policía Local, que nos va a salir por un ojo de la cara, ya que todo el traslado va a suponer unos 90 millones de las antiguas pesetas. Quieren minimizar este coste diciendo que el alquiler de los barracones provisionales no será tan elevado, pero se olvidan del coste de adecentar el terreno, de las canalizaciones y de que se estará más tiempo del año que han dicho, con lo que el coste se disparará».
Para acabar con asuntos relativos al Tráfico se preguntaron si «¿hay algo que esconder?» ante el hecho de que las credenciales a los nuevos policías locales se hayan hecho de tapadillo en Alcaldía y «nos hayamos tenido que enterar por la Prensa, cuando pensamos que hay que estar orgullosos de que tengamos más policías locales y no creemos que ésto sea un delito».
Por último, Mª Angeles Bastos criticó las decisiones adoptadas en Cultura en torno a las subvenciones, que «llevan congeladas varios años y que creemos que tienen que subir con el IPC». También criticaron el hecho «de que en Educación todavía no se hayan concedido las mismas a las APAS, al estar desde enero sin presidencia del Área, o que las piscinas de Capuchinos se vayan a abrir el 20 de junio, debido a que no se han terminado las obras de rehabilitación que se tenían que haber hecho mucho antes».
Iglesia Evangélica
Por su parte, Lucía Peralta dijo que seguirá interpelando al alcalde acerca de si se han tomado medidas con respecto a las molestias denunciadas por vecinos de la Iglesia Evangélica de Beraun y criticó que se hayan invertido «14 millones de las antiguas pesetas en una escultura en Beraun de Carlos Ciriza, cuando el barrio está sucio y todavía tiene grandes barreras arquitectónicas. Pedimos 20 millones para destinarlos a mejorarlo y no se nos aprobaron».
Se refirió asimismo a los garajes de Pablo Sorozabal. «El alcalde da la callada por respuesta ante nuestras denuncias de que se va a tener que pagar más de lo que se nos ha dicho, ya que se va a tener que rehabilitar el garaje entero. No sabemos por qué todavía no se han emprendido acciones judiciales contra una señora que es de su propio partido. Este tema es una clara muestra de mala gestión del anterior alcalde».
Peralta también pidió que se suprima la comida de Magdalenas de los corporativos, «que supone un elevado gasto superfluo» y denunció el incremento en la matrícula de Errenteria Musikal del 5%, «que es una barbaridad y más cuando en años anteriores se subió la misma cantidad con la excusa de que se iba a contratar a un vigilante y este servicio, finalmente ,no se llevó a cabo. Además, el año pasado hubo superávit», recordó.