Si el Pleno de finales de este mes aprueba provisionalmente este nuevo expediente urbanístico de San Bartolomé, presentado ayer por Letamendía -PP y PNV parecen de acuerdo y probablemente también EA- se trataría del último acto administrativo municipal sobre toda la operación antes de que fuera remitido a la Diputación de Gipuzkoa.
El ente foral deberá luego dar el visto bueno o matizar posibles correcciones. Será, con todo, uno de los últimos planes de vivienda municipales que necesitarán del respaldo de la Diputación ya que una vez que se apruebe la Ley del Suelo vasca, las poblaciones de más de 7.000 habitantes de la Comunidad Autónoma tendrán autonomía para tomar sus propias decisiones en materia urbanística.