WASHINGTON. La Casa Blanca respiró ayer con alivio tras conocerse que el fiscal que investiga el llamado 'caso Plame', Patrick Fitzgerald, no presentará cargos contra el principal asesor político presidencial, Karl Rove. Robert Luskin, abogado de Rove, señaló en un comunicado que el fiscal especial Patrick Fitzgerald «ha indicado formalmente que no anticipa la presentación de cargos contra Karl Rove», que ha testificado cinco veces en el marco de las investigaciones sobre el caso de la revelación a la prensa del nombre de la agente de la CIA Valerie Plame.
«En deferencia al caso, que sigue pendiente, no haremos más declaraciones públicas acerca del asunto investigado», agregó Luskin. «Creemos - añadió el representante legal- que la decisión del fiscal especial debería poner fin a las especulaciones infundadas sobre la conducta del señor Rove».
El caso se remonta al mes de julio de 2003 cuando el columnista Robert Novak identificó en un artículo periodístico a Valerie Plame, esposa del ex embajador Joe Wilson, como una colaboradora de la agencia. En Estados Unidos es un delito revelar públicamente el nombre de un agente secreto.
Wilson había encabezado una misión que investigó si Irak había adquirido material radiactivo en Níger, argumento del que se valió el presidente Bush para invadir el país árabe. En julio del 2003, Wilson publicó un artículo en el cual criticó la decisión de ir a la guerra contra Sadam Hussein e informó de las conclusiones de su misión investigadora. Como parte de la pesquisa del 'caso Plame', el fiscal Fitzgerald ha presentado cargos contra Lewis Libby, ex jefe de Gabinete del vicepresidente, Dick Cheney. La defensa de Libby, que se ha declarado inocente, pretende llamar a testificar a Rove cuando comience su juicio, previsto para el próximo enero. Tanto Rove como Libby hablaron con los periodistas sobre la labor de Plame para la agencia central de inteligencia. AGENCIAS